La banca no ha aprendido la lección
Lo ha dicho recientemente en una entrevista publicada en los diarios de Vocento el director de cine suizo Jean-Stépháne Bron,[…]
Lo ha dicho recientemente en una entrevista publicada en los diarios de Vocento el director de cine suizo Jean-Stépháne Bron, autor del interesante documental "Trader", que relata la vida de los operadores de Wall Street en plena caída de Lehman Brothers. "Se han perdido miles de puestos de trabajo, pero no ha habido un gran dolor por todo lo sucedido. Las consecuencias no han sido graves.
Nadie ha ido a la cárcel o ha pagado un gran precio por las decisiones erróneas que se tomaron durante la crisis". Bron tiene toda la razón. La industria financiera no ha aprendido la lección. Actúa como si nada hubiera pasado. En plena ebullición de la crisis, desde las propias entidades bancarias se comentaba que nada iba a volver a ser como antes, que tenían que cambiar de estrategia para recuperar la confianza de la clientela. Apostaban por la cercanía, por dar un trato más personalizado a cada cliente y por vender productos claros y transparentes, que se ajustaran al perfil de cada inversor. Mentira.
Esta declaración de intenciones no ha servido nada. Sólo unos meses después de que pasara lo peor de la crisis, hemos vuelto al principio. Las entidades siguen vendiendo a discreción el producto que toca, les da igual las necesidades del cliente. ¡Qué tocan participaciones preferentes, pues preferentes para todos! Aunque muchos continúen sin saber dónde meten su dinero. Siguen friendo a comisiones al personal y del trato cercano, mejor ni hablamos.
La banca no cambia de modelo porque, como dice el cineasta suizo, aquí nadie paga por todo el daño cometido. Y si vuelven a tener problemas, tienen claro que Papá Estado, con el dinero de todos, volverá a salir en su rescate. Las veces que haga falta.