La banca, dispuesta a extender al 31 de agosto el acuerdo de espera en Isolux

Los bancos acreedores de Isolux Corsan tienen previsto extender hasta el 31 de agosto el "standstill" o acuerdo de espera,[…]

Los bancos acreedores de Isolux Corsan tienen previsto extender hasta el 31 de agosto el "standstill" o acuerdo de espera, con el objetivo de evitar que pueda solicitarse el concurso de acreedores en caso de impago mientras culmina el periodo de reestructuración diseñado para la compañía.

No obstante, este plazo sería susceptible de prorrogarse en el caso de que fuese necesario, han señalado a EFE fuentes cercanas a las negociaciones.

El "standstill", que ya se ha pedido aunque aún no está firmado por todas las entidades, busca una reestructuración ordenada de Isolux dentro de los plazos establecidos y protegerla frente a la posibilidad de que algún acreedor pueda instar el concurso en el caso de que se produzcan impagos, lo que echaría por tierra el proceso, en el que se lleva semanas trabajando.

Por el momento, está previsto que el viernes la banca acreedora haya dado su visto bueno al plan de reestructuración de deuda planteado para Isolux, aunque es posible que alguna entidad se retrase a la hora de aprobarlo.

El acuerdo contaría con todos los miembros del G-11. Asimismo, se espera que la respuesta de los bonistas, cuya deuda asociada asciende a 850 millones, no llegue antes de este viernes, ya que aún están pendientes de reunirse.

En virtud de este plan, los bancos y los bonistas podrían llegar a controlar el 95 % de la compañía, mientras que los actuales accionistas, entre los que se encuentra Luis Delso y José Gomis, verán diluida su participación al 5 %.

El plan para compañía, a la que se ha incorporado Ignacio Alcaraz como director financiero tras el cese de Álvaro Delso, está diseñado en tres tramos de deuda.

El primero de ellos, el tramo A, asciende a 372 millones y comprende dinero nuevo que tiene prioridad de cobro con los fondos que se logren de las desinversiones, entre las que se encuentra la venta de T-Solar o de las líneas de transmisión eléctrica en Brasil.

Una prioridad de cobro que también se extiende a los 200 millones que han acordado aportar 11 entidades financieras con el objetivo de garantizar la viabilidad de la compañía. De estos 200 millones, CaixaBank -uno de los primeros accionistas de la compañía, con el 28 %- desembolsará 100 millones.

Además, a comienzos de mes CaixaBank, Santander y Bankia comenzaron a inyectar parte de los 50 millones que las tres entidades tenían preparados para que Isolux atendiese sus compromisos financieros próximos.

La venta de activos también servirá para amortizar el tramo B de deuda, de 600 millones, que tiene relación con los proyectos de la división de EPC (energía, infraestructuras y T&D).

Además, se podría amortizar la deuda de los tramos C1 y C2, un total de 450 millones.

El plan también pasa por capitalizar unos 1.000 millones de deuda no sostenible, la del tramo C3. Se prevé una primera conversión de 500 millones y una segunda opcional de 464,7 millones.

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