Ignacio González, un tipo de interés
Ignacio González puede ser el futuro presidente de Caja Madrid si una jueza no paraliza el proceso electoral en la[…]
Ignacio González puede ser el futuro presidente de Caja Madrid si una jueza no paraliza el proceso electoral en la entidad ante los recursos presentados (el plazo de alegaciones concluye el 2 de noviembre, pero el tribunal podría actuar antes). Mientras tanto, no cabe duda de que este abogado de 49 años y nula experiencia financiera es, sin duda, un tipo de interés... al alza. Y lo es para casi todas las partes:
-Primero, para su jefa, Esperanza Aguirre, quien, salvando las distancias, tiene en él a su particular Ricardo Costa, útil para todo y, evidentemente, sacrificable si las cosas se tuercen (quienes le conocen afirman, además, que es también el típico "chico bien").
-Segundo, para Ferraz y para el Gobierno central, que aunque pongan formalmente malas caras (en Moncloa, pero no en el PSOE madrileño), prefieren este tipo de interés que otros más peligrosos y que además sepan de esto (por ejemplo, Rodrigo Rato o Luis de Guindos).
-Tercero, para Rajoy, que en caso de fiasco siempre podrá decir "yo no lo propuse" y además deja un agente doble involuntario y de mecha corta infiltrado en los dominios de su adversaria madrileña. Por no hablar de la posible "correa" de transmisión que enlaza Madrid con Valencia, que se pone a girar y a arrastrar engranajes cuándo y dónde uno menos se lo espera.
-Cuarto, para los citados Rato y De Guindos, que no tienen ninguna gana de comerse el marrón de la caja madrileña y que seguro que aspiran a cotas más altas (el primero, quizás a un retorno a lo grande si la pugna Rajoy-Aguirre acaba en KO mutuo; el segundo, a vicepresidente económico de un futuro gobierno del PP).
-Quinto, para el Banco de España: se queja del nulo curriculum financiero de González, particularmente preocupante con la que está cayendo en el sector y en la propia Caja Madrid, pero también podrá decir "ya lo advertí" y tomar cartas en el asunto si se tuerce demasiado.
Falta un sexto agente, que serían los clientes de la caja madrileña. Pero creo que no cuentan para nada, quizás porque, como de costumbre, al ahorrador es al único que no se le ofrece un atractivo tipo de interés.