Iberpotash pedirá esta semana al TSJC una moratoria para la mina de Sallent
La minera Iberpotash presentará esta semana al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) una propuesta "trabajada" con la Generalitat[…]
La minera Iberpotash presentará esta semana al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) una propuesta "trabajada" con la Generalitat que busca que la mina de Sallent (Barcelona) pueda seguir vertiendo sal en el depósito del Cogulló hasta 2019, aunque reduciendo un 70 % el volumen.
En una entrevista concedida a Efe, Carles Alemán, el consejero delegado de ICL Iberia Súria & Sallent, la nueva denominación de Iberpotash, ha precisado que la empresa reacciona así a la sentencia que le obliga a dejar de verter sal en la escombrera del Cogulló antes del 30 de junio.
En concreto, Iberpotash presentará esta semana un incidente de ejecución de sentencia para dejar claro ante el TSJC que la compañía tiene intención de "cumplir la sentencia", pero que necesita "un período con medidas transitorias".
Alemán ha explicado que ha mantenido muchos contactos "a todos los niveles" con la Generalitat para tratar de consensuar una relación de medidas, y que la administración catalana tiene "buena disposición y quiere ayudar", por lo que espera que la Generalitat dé su "visto bueno" a este plan de acción.
Iberpotash es la única empresa productora de sales potásicas en España, un fertilizante natural básico para la agricultura, y también es un actor importante en el mercado de la sal, dado que la sal es un residuo generado por la potasa.
La actividad minera durante décadas en la zona del Bages ha provocado que se generara la montaña de sal del Cogulló, que tiene una dimensión similar a la montaña del Tibidabo de Barcelona.
Con el fin de frenar en un 70 % el volumen de vertidos a esta montaña, Iberpotash propone optimizar los procesos industriales y usar el colector al máximo de su capacidad, trasladar la sal extraída desde Sallent hasta Súria, recolocar parte del residuo en el interior de la mina o bien vender toda la sal de infraestructura generada para usarse en el deshielo de carreteras.
En esta línea, Alemán ha avanzado que esta misma semana pedirá permiso al Ayuntamiento de Sallent para construir una planta de purificación de sal y que Iberpotash avanzará de 2021 a 2019 el inicio de la restauración del Cogulló y de La Butjosa.
Iberpotash solicitará todas estas medidas transitorias porque aún no tiene acabada la rampa de extracción de mineral de la mina de Cabanasses, en Súria (Barcelona), lo que le impide trasladar el personal desde Sallent hasta Súria.
Alemán ha admitido que Iberpotash cometió "un error de cálculo" al suponer que esa rampa estaría lista en 2015, pero ha asegurado que se han encontrado en el subsuelo con "condiciones más difíciles de las previstas inicialmente", lo que ha hecho que se retrasara la rampa, que augura que estará "operativa en febrero de 2019".
El directivo de Iberpotash, propiedad de la multinacional israelí ICL, ha asegurado que se trata de una rampa de alta complejidad técnica, porque tiene unos 5 kilómetros de longitud y que se adentra a una profundidad de 900 metros en el subsuelo. "Es como el túnel del Cadí pero hacia abajo", ha comentado Alemán, para hacer una idea de la dimensión de dicha rampa que empezó a construirse en 2012.
"En 2021, si tenemos los colectores hechos -los proyectados junto a la Agencia Catalana del Agua- no lanzaremos más sal a la montaña", ha asegurado Alemán, que ha subrayado que Iberpotash está "a punto" de llegar a esa situación y que por ello pide este margen extra de tiempo para poder seguir vertiendo en El Cogulló.
Y es que Iberpotash ha construido una planta de sal de especialidades en Sant Fruitós de Bages, una planta de cristalización de sal en Súria y planea levantar una segunda de este tipo, y construirá una de purificación en Sallent, al tiempo que está inmersa en la construcción de una terminal en el Puerto.
A la pregunta de qué sucederá si el TSJC no acepta la moratoria solicitada por Iberpotash, ha asegurado que confía en que la Generalitat avalará su plan, pero que si recibiera una negativa del juzgado la empresa tendría que "tomar medidas".
En este sentido, ha admitido que Iberpotash podría llevar a cabo un ERE "que en principio sería temporal", pero ha insistido en que por ahora "no nos queremos plantear esto".
"Para mantener la actividad en Súria y en Sallent -donde trabajan 600 personas de plantilla en cada planta, 1.200 en total, y otras 3.000 de forma indirecta- necesitamos producir un millón de toneladas anuales de potasa, porque los costes fijos son muy importantes", ha asegurado Alemán, que también es vicepresidente de potasa en España de ICL.
Sobre la vida útil de estas minas, la de Sallent es hasta 2020, aunque la rentabilidad es cada vez menor, por la dificultad creciente de extraer el mineral, mientras en Súria "hay mineral para más de 60 años", ha apuntado Alemán.
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