Grup Ametller rechaza las críticas a la construcción de agroparc Alt Penedès
El Grup Ametller ha presentado este mediodía las bases del proyecto de agroparc que quiere construir entre los municipios de[…]
El Grup Ametller ha presentado este mediodía las bases del proyecto de agroparc que quiere construir entre los municipios de Gelida y de Sant Llorenç d'Hortons, en el Alt Penedès, y ha rechazado las críticas formuladas por algunas entidades ecologistas.
Jordi Ametller ha reconocido que han decidido presentar ahora este proyecto por las críticas vertidas por el colectivo ecologista Bosc Verd, ya que su intención era presentarlo "más adelante", cuando ya no estén "en la fase inicial" y tengan "los detalles más claros".
De hecho, Ametller ha reconocido que aún no saben al 100% si podrán sacar adelante el agroparc porque tienen que hacer muchos trámites con la Generalitat, pero que espera que la perseverancia de la empresa acabe con buenos resultados.
Grup Ametller prevé empezar las obras en 2018, con una inversión de 50 millones de euros y 700 puestos de trabajo directos.
"Los indirectos aún no los hemos contados porque, repito, aún estamos en fase inicial", ha dicho Ametller.
Durante la presentación, la empresa ha apuntado que el agroparc nace con el objetivo de explicar su cadena de valor pero, sobre todo, para que este espacio se convierta en un primer paso de una nueva manera "de entender la alimentación sin residuos químicos".
Así, todos los cultivos representados y transformados cumplirán el protocolo de residuo 0 y además se acondicionará la casa ubicada actualmente en la finca como opción de turismo rural.
La empresa ha asegurado que de las 121 hectáreas que ocuparía el complejo, la mayor parte estará soterrado y los edificios sólo representarán el 0,4% del total.
"Las edificaciones serán las mínimas" han comentado desde Grup Ametller.
Por lo que se refiere a la protección de la zona donde quieren instalar el agroparc (una de las principales críticas que hacían los ecologistas), desde la empresa se ha explicado que el espacio se encuentra en suelo de protección especial, según el Plan Territorial Metropolitano de Barcelona.
Esta catalogado así debido a su interés natural y agrario, como suelo de protección especial de los viñedos así como zona de especial interés desde el punto de vista paisajístico.
Sin embargo, el Grup Ametller considera que esta circunstancia no imposibilita llevar a cabo este tipo de actuaciones, aunque lo tendrán que hacer con las prevenciones necesarias para garantizar la compatibilidad ambiental y la no afectación de los valores naturales y paisajísticos.
Según Ametller, además, el proyecto se plantea como plan especial en suelo no urbanizable, precisamente porque su objetivo es "poner en práctica y mostrar cómo la utilización de la tierra para la producción y transformación de los productos frescos se hace respetando los valores ambientales y de territorio y priorizando la proximidad entre producción y consumo".
Los ecologistas denuncian que lo que está haciendo el Grup Ametller es "especular con suelo no urbanizable porque éste tiene un precio infinitamente más bajo que el suelo industrial planeado o desarrollado".
"El suelo no urbanizable no tiene los servicios necesarios como agua y luz. En cambio, el suelo industrial, sí", subrayan.
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