Galán se pone los galones de estadista y banquero
La constante verborrea sobre la crisis, sus consecuencias, sus soluciones y las previsiones sobre su duración confunden más que aclaran.[…]
La constante verborrea sobre la crisis, sus consecuencias, sus soluciones y las previsiones sobre su duración confunden más que aclaran. No hay día en el que el ministro de turno, el servicio de estudios de determinada institución o el último listo surgido al calor de la refriega aporta su particular versión de los hechos o deseo sin fundamento.
Por ello, ahora más que nunca conviene ser incrédulo y selectivo y quedarse sólo con aquello que aporta valor. Y en este sentido hay que traer a colación las declaraciones de Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, en la reunión que tuvo en Bilbao con los 700 ejecutivos del grupo, a la que estaban invitados los 34.000 empleados por video conferencia.
Galán, que suele hilar muy fino, señaló que "las ayudas aprobadas por los gobiernos no han sido diseñadas para resolver los problemas de las instituciones financieras, sino para que incidan directamente en la economía productiva". El ingeniero salmantino, que dispara con bala cada vez que sale a la palestra, añadió que "de no ser así, entraremos en una segunda crisis, motivada por el desplome de la economía real, que arrastrará no sólo a la liquidez, sino también a la solvencia de las instituciones financieras, lo que derivará en serios problemas para el conjunto de la economía", añadió.
Unas aseveraciones muy jugosas y con mucha dinamita, que van al meollo de la cuestión. El presidente de Iberdrola dejó bien claro que el dinero público, el suyo y el mio, no debe ser empleado para tapar los agujeros de los bancos mal gestionados o las aventuras a ninguna parte de empresarios con afanes especulativos. O lo que es lo mismo: que los bancos y cajas deben de actuar con profesionalidad y no mantener el grifo cerrado a las empresas pequeñas, pero buenas, a las que están ahogando por no darles el circulante que ellos mismos necesitan para purgar sus errores.
Si hay que castigar a alguien cortando el suministro de la liquidez debe ser a los que se han pasado de frenada y se han metido a ilusionistas con bula gubernamental. Porque sería mal negocio destinar el dinero de los contribuyentes para salvar a unos pocos ricos en apuros y matar a muchos que madrugan cada mañana. Porque el Estado ya ha dado a los bancos y cajas 9.340 millones de euros del Fondo de Adquisición de Activos en las dos primeras subastas y a usted y a mi nos lo siguen poniendo más difícil cada vez que entramos en la sucursal para pedir agua para el sediento.
Para terminar, quédense con el consejo de Galán para navegar en tiempos de tormenta por si les es útil: "Debemos primar en este momento nuestra posición de solidez sobre nuestras posibilidades de crecimiento, disminuyendo nuestro nivel de endeudamiento y limitando nuestras inversiones a los recursos que generemos; exigiendo criterios de rentabilidad a esas inversiones, acordes con los nuevos costes del dinero; mejorando aún más la eficiencia y reduciendo todos los gastos, en un ejercicio que debe estar marcado por la austeridad en todas las áreas".