Forges defiende la compatibilidad de los derechos de autor con la pensión
El humorista gráfico Antonio Fraguas 'Forges' ha defendido esta tarde en Valladolid la compatibilidad entre la percepción de los derechos[…]
El humorista gráfico Antonio Fraguas 'Forges' ha defendido esta tarde en Valladolid la compatibilidad entre la percepción de los derechos de autor y el cobro de la pensión cuando el creador ha cumplido la edad de jubilación.
Como la percepción de los derechos de autor es "algo irrenunciable" e implícito a una obra debidamente registrada, "automáticamente te quitan la pensión" y el creador se ve obligado a cesar con la consiguiente merma del potencial cultural de un país, ha analizado antes de pregonar la 49ª Feria del Libro de Valladolid.
"Es absurdo creer que a los 65 años se ha acabado la vida laboral de una persona y castrar, por tanto, la cultura de un país cuando a los 75 años todavía funcionan perfectamente los enlaces neuronales de una persona, unidos a esa salsa que se llama experiencia", ha explicado durante una rueda de prensa.
Forges y otros miembros de la plataforma "Por nuestro derecho a seguir creando", ha trasladado esta mañana a la defensora del Pueblo, Soledad Becerril, las quejas de los creadores jubilados que quieren seguir con su actividad intelectual sin tener que renunciar, como les exige el actual Gobierno en funciones, a la pensión por la que han cotizado durante toda la vida.
"Mis herederos, cuando yo muera, sí podrán cobrar su pensión y a la vez los derechos de autor de mis obras, pero yo no puedo", ha lamentado Forges, quien tampoco se explica cómo el Gobierno no puede hacer nada sobre esta cuestión "porque se encuentra en funciones" y sí puede renovar la actividad "de una Papelera en Pontevedra durante sesenta años más".
Respecto al libro, el humorista gráfico ha advertido de que es "algo fundamental para los seres humanos en cualquier formato", aunque en tono irónico ha recordado que Gutenberg "se anticipó en seis siglos" a las nuevas tecnologías al propiciar la aparición de un libro impreso con más ventajas que el electrónico.
"No lleva pilas, no hay que cargarlo, se puede leer en cualquier sitio y es fácil de llevar. Tiene toda las ventajas y ningún pero aunque sus enemigos son los mismos que los del hombre: los insectos, el fuego, la incomprensión y el propio hombre", ha concluido.
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