Fernández de Piérola apuesta por la singularidad del tempranillo blanco
Bodegas Fernández de Piérola, de la Denominación de Origen Calificada (DOCa) Rioja, apuesta por el tempranillo blanco como variedad singular,[…]
Bodegas Fernández de Piérola, de la Denominación de Origen Calificada (DOCa) Rioja, apuesta por el tempranillo blanco como variedad singular, que aporta una intensidad aromática especial, para abrirse una hueco en el mercado exterior, ha explicado a Efe su propietario, Carlos Bujanda.
Esta bodega, ubicada en Moreda (Álava), celebra hoy diez años desde que decidió plantar "la uva morada convertida en blanca", lo que ha permitido el "éxito" de su tempranillo blanco, de lo que hablará el escritor Chema San Segundo.
Ha recordado que, en un viñedo viejo del municipio riojano de Murillo del Río Leza, en 1988, "un agricultor se percató de que dos uvas moradas se habían transformado en blancas", lo que supuso el origen del nacimiento de una nueva variedad.
El tempranillo blanco ha "ayudado" a Fernández de Piérola a estar presente en los grandes mercados internacionales y a competir con las principales variedades de blancos con una propuesta "única y diferente", ha explicado.
La bodega también cuenta con un vino blanco elaborado con uva viura fermentado en barrica, que está destinado a un mercado "más segmentado", ha relatado.
Según sus datos, el 90 por ciento de los consumidores de blancos prefieren aquellos con un corte sensorial fresco, afrutado y floral, para vinos "juveniles".
Para él, el viura fermentado en barrica es "más complejo", sin embargo, el tempranillo blanco se acerca más a estos registros sensoriales escogidos por la gran parte de los consumidores.
Ha reconocido que aún queda trabajo por delante para dar a conocer esta variedad, casi desconocida para muchos consumidores y prescriptores, aunque "donde se ha presentado este vino, entra para quedarse".
Bodegas Fernández de Piérola cuenta con una producción anual de un millón de kilos de uva, de los que el 30 por ciento son de viñedo propio y el resto se adquiere a viticultores de la zona.
Estas cifras suponen un millón de botellas de vino, de las que el tempranillo blanco apenas representa el 10 %, ha estimado, aunque ha apostado por aumentar la promoción de sus vinos blancos.
Para ello, la bodega cuenta en la zona de Moreda con cuatro hectáreas de tempranillo blanco y también adquiere producción a agricultores del entorno, en parcelas ubicadas a mayor altitud, como Labraza, Barriobusto y Yécora.
Ha indicado que la cuota de mercado del vino blanco en la DOCa Rioja, a la que pertenecen las comunidades riojana, vasca y navarra, apenas suponía el 5 % en 2012, una cifra que se elevó al 8 % el año pasado debido al aumento de las ventas de las nuevas variedades blancas autorizadas por el Consejo Regulador.
En la actualidad, Fernández de Piérola dedica el 10 % de su producción a la exportación, una cifra que pretende incrementar en los próximos años, según Bujanda, por lo que, con esta previsión de crecimiento, la bodega amplió sus instalaciones hace tres años, hasta aumentar hasta 6.000 su parque de barricas y contar con un botellero de 1,2 millones de botellas para la maduración del vino.
También dispone de un sistema de energía eólica que le permite autoabastecerse de energía eléctrica y verter a la red la misma cantidad que consume la bodega. EFE.
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