El puerto de Avilés desplazará el buque retenido para no entorpecer tráfico
El buque ucraniano Lyubov, retenido en el puerto de Avilés desde el pasado 19 de diciembre, será traslado del lugar[…]
El buque ucraniano Lyubov, retenido en el puerto de Avilés desde el pasado 19 de diciembre, será traslado del lugar que ahora ocupa en un muelle de Raíces, a otro en Valliniello, al otro lado de la ría, para permitir de ese modo que el tráfico de mercancías recobre la normalidad.
La operación de traslado ha dado comienzo hoy con la inspección técnica del barco y su sistema de anclaje que observa deficiencias, con la previsión de que finalmente se intente desarrollarla mañana, según apuntan a Efe fuentes de la Autoridad Portuaria.
En estos momentos, hay buques en espera para proceder a las descargas en el lugar que ahora ocupa el Lyubov con catorce tripulantes a bordo que llevan meses sin cobrar y están a la espera de que alguien se haga cargo de los arreglos necesarios para que pueda partir del puerto.
Los catorce tripulantes del Lyubov, retenido en el puerto de Avilés por problemas técnicos, están en huelga para forzar una situación que arrastran con desaliento, al que ver que pasa el tiempo sin solución.
No obstante, los marinos colaborarán en las tareas de traslado del barco hasta los muelles de Valliniello, donde continuarán esperando por una solución.
La inspectora de la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte (ITF) Luz Baz está en contacto con la nueva operadora del buque, una compañía rusa llamada Sandra Ship, que habría enviado dinero a una consignataria para solucionar el problema, aunque ese extremo sigue sin estar confirmado.
La inspectora trabaja en el rastreo del paradero de las transferencias porque de ello depende que el armador envíe de nuevo el dinero para, por fin, poder pagar lo adeudado a la tripulación.
El trabajo de Luz Baz es intentar que la tripulación consiga cobrar los salarios que se le adeuda y ser repatriados cuando antes a Rusia y Ucrania, sus países de origen.
Los catorce tripulantes, incluido el primer oficial ahora en el puesto de capitán desde la marcha del original, sobreviven gracias a las provisiones de comida que les facilita la Cruz Roja.
La Capitanía Marítima no sólo detectó deficiencias técnicas en la nave, pese a ser de construcción moderna, si no también, dentro de sus competencias en materia de inspección laboral, incumplimientos en el convenio internacional en vigor para este sector.
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