El juicio de Afinsa, visto para sentencia 10 años después de su intervención
Su expresidente alega que no les dejaron seguir con un negocio "ejemplo de innovación" y la Fiscalía les acusa de cometer un fraude piramidal a gran escala
El juicio contra los 14 exdirectivos de Afinsa acusados de cometer un fraude piramidal a gran escala, y que se enfrentan a penas de entre 2 y 19 años de cárcel, quedó este miércoles visto para sentencia. Y lo hizo prácticamente 10 años y un mes después de que la sociedad filatélica fuera intervenida por orden de la Audiencia Nacional, y sus administradores detenidos y apartados del cargo acusados de sendos delitos de estafa, insolvencia punible, falseamiento de cuentas, blanqueo de capitales y fraude fiscal.
En concreto, se les responsabiliza de dejar un agujero contable mayúsculo que, una vez descontado el valor de los bienes de la sociedad, asciende a 1.928 millones de euros reclamados por 190.000 pequeños inversores.
Pese a ello, el que fuera presidente de Afinsa, Juan Antonio Cano, usó el último turno de palabra para sostener que él dirigió «un equipo de personas honestas que han atendido los compromisos de la clientela», algo que según él solo dejaron de hacer cuando la intervención judicial les impidió seguir con el negocio de compraventa de sellos y la controvertida revalorarización que esta actividad les proporcionaba.
"Imagen ficticia de solvencia"
No piensan igual ni en la Fiscalía Anticorrupción ni tampoco en las organizaciones de consumidores que ejercen la acción popular, para quienes se falsearon cuentas e informes para dar una «ficticia imagen de solvencia necesaria para continuar con la captación de fondos de los clientes».
Sin embargo, algunas asociaciones particulares de afectados comparten las tesis de las defensas sobre que el negocio era «viable» pese a ofrecer intereses muy superiores a la media que ofrecía el mercado. Cano lamentó en este sentido que no les dejaran ser «un ejemplo de innovación».