Deuda a "tutiplén"
La crisis sigue marcando el paso en los mercados de capitales. En el de deuda, su sombra sigue siendo muy[…]
La crisis sigue marcando el paso en los mercados de capitales. En el de deuda, su sombra sigue siendo muy alargada. Y así lo está advirtiendo, entre otros, el Tesoro Público español que se está viendo obligado a emitir mucha deuda para reducir el impacto que la recesión ha dejado en sus arcas. Buena prueba de ello está en los más de 15.000 millones de euros que ha emitido el organismo español en sólo los primeros quince días que llevamos de año (5.000 millones se colocaron, de hecho, en una emisión por sorpresa, no prevista en el calendario).
Las peculiaridades de tan ingentes emisiones aportan unas cuantas lecciones sobre el presente y el futuro de la deuda pública:
-Las necesidades financieras del Gobierno español, y de otros europeos, son elevadas, sobre todo ante la subida de los déficit públicos, motivada por la puesta en marcha de los diversos planes de estímulo económico.
-La avalancha de emisiones continuará a lo largo de 2010.
-La peor perspectiva que tiene el mercado sobre la situación económica de España (amenazada con una nueva bajada de rating) explica el deterioro del diferencial con el bono alemán. Es decir, que España tiene ahora que pagar más para colocar su deuda. La falta de disciplina fiscal está pasando factura.
-Dado que la percepción del riesgo es mayor, previsiblemente la rentabilidad de la deuda española será notablemente superior a la alemana (considerada como la más segura del continente europeo) a lo largo de todo 2010. En la actualidad, el diferencial entre los bonos a diez años de ambos países es de 70 puntos básicos. Mientras la rentabilidad del bono alemán a diez años se sitúa en el 3,279% (según datos de Bloomberg a 15 de enero) la del activo español alcanza el 3,964%. De hecho, el Tesoro público se está viendo obligado a incrementar la rentabilidad en sus últimas subastas, respecto a las anteriores, cuando el escenario de tipos de interés no ha variado.
Pero, a juzgar por el mercado, hay países europeos que presentan unas primas de riesgo notablemente superiores. Es del caso de Italia, cuyo bono a diez años ofrece un 4,06%, Grecia, con una rentabilidad actual del 5,988% en su bono a diez años, Irlanda (4,817%) o Noruega (4,025%). La deuda de Reino Unido se mueve en niveles similares a la española (su bono a diez años ofrece una rentabilidad actualmente del 3,960%).