Compañías de energía creen que la transición no será rápida y subirán precios
Representantes de compañías del sector de la energía en España y Argentina han advertido hoy de que la transición hacia[…]
Representantes de compañías del sector de la energía en España y Argentina han advertido hoy de que la transición hacia un modelo con menor uso de combustibles fósiles no será rápida y que, además el consumo creciente en países ahora en desarrollo, encarecerá los precios.
Los presidentes del operador gasista del mercado español, Enagás, Antonio Llardén; del operador del sistema eléctrico español, Red Eléctrica, José Folgado, y de la compañía argentina de hidrocarburos Bridas, Alejandro Buigheroni, han participado en una mesa del I Congreso Iberoamericano para Presidentes de Compañías y Familias Empresarias (Ceapi) sobre el nuevo modelo energético y desarrollo sostenible.
Llardén ha afirmado que un "mix" (combinación de diferentes fuentes de energía) basado en las renovables y el gas natural es el que puede ser económicamente rentable, una vez que se desplace al carbón.
Que, no obstante, ha dicho que seguirá existiendo, aunque en menor proporción, ya que es una fuente de energía barata y está a disposición de casi todos los países.
Antonio Llarden, que ha augurado que el cambio de modelo energético no va a ser "súbito" y tendrá que ser ordenado, ha señalado que el gas y el petróleo se van a seguir utilizando, pero de forma diferente a cómo hasta ahora, mientras que se reduce el uso del carbón y se incrementan las renovables.
Ha añadido que ese "mix" tendrá que seguir existiendo en el periodo de transición a una economía descarbonizada, pues si se saltan etapas y se piensa que en diez o quince años se alcanzará, no será viable ni económica ni técnicamente.
También ha señalado que, al mismo tiempo que se hace esta transición, habrá una mayor demanda procedente de países en desarrollo y el precio de la energía subirá.
Además, ha indicado que el cambio de modelo requerirá también de grandes inversiones, que precisarán dinero del sector privado, pero para que ese capital se movilice, tiene que haber "confianza regulatoria" en las decisiones de los estados.
El presidente de Bridas ha manifestado que hay que ser "realista" sobre el tiempo que llevará la transición al nuevo modelo y ha recordado que el carbón, que a principios del siglo pasado era el 75 % de la energía que se usaba, se mantiene en un 30 %, pese a que ha habido durante un siglo suficiente gas y petróleo.
Ha señalado que no se va a poder pasar a un modelo sólo de energías renovables de un día para otro y que el gas natural tendrá que prestar soporte a esas fuentes, lo que requerirá de grandes inversiones.
No obstante, ha opinado que el cambio no será tan lento como otros en el pasado, pues en el mundo han aumentado las reservas de gas.
Por otra parte, ha dicho que los países en vías de desarrollo van a requerir más energía y que para satisfacer su demanda habrá que hacer "tremendas inversiones en todos los lados", a las que ha pedido que no se pongan trabas por parte de los estados.
Por su parte, el presidente de Red Eléctrica ha señalado que hasta 2050, fecha en la que la UE pretende que el consumo proceda de energías limpias, "quedan muchos años y hace falta seguridad de suministro".
Ha recordado que las energías renovables siguen sin poder gestionarse por su dependencia de la meteorología y ha demandado también a los gobiernos una estabilidad regulatoria y una rentabilidad razonable para el sector de la energía, a fin de que esto no se convierta un obstáculo para el crecimiento de la economía.