BPI no resuelve el periplo portugués de CaixaBank

CaixaBank ha anunciado este lunes una Oferta pública de Adquisición (OPA) sobre el portugués BPI a un precio de 1,113[…]

CaixaBank ha anunciado este lunes una Oferta pública de Adquisición (OPA) sobre el portugués BPI a un precio de 1,113 euros por acción, después de que Santoro Finance, que posee un 18,6 por ciento de la entidad, haya comunicado que no puede cumplir el acuerdo anunciado con CaixaBank el pasado 11 de abril. Según ha informado CaixaBank a la CNMV, la OPA está condicionada a la eliminación del límite de derechos de voto de Banco BPI y a alcanzar más del 50% del capital de Banco BPI, además de a la obtención de las autorizaciones regulatorias aplicables. CaixaBank posee ya un 44,1 por ciento del banco portugués.

La presencia de Isabel Dos Santos, la mujer más rica del país y propietaria de Santoro, ha sido un quebradero de cabeza para CaixaBank, que pese a controlar el 44 por ciento del portugués, en cuanto al derecho de voto solo es efectivo hasta el 20 por ciento, según los límites que marcan los estatutos. Por eso, Dos Santos, que tenía un 18,6 por ciento, ejercía prácticamente la misma fuerza en las toma de decisiones y pocas veces coincidían en sus aspiraciones. Así, la venta de BFA se entiende como vía libre para que Isidro Fainé, presidente de CaixaBank, lance -y con éxito- una nueva OPA para hacerse con el 51 por ciento de BPI. 

Si los movimientos de ficha se producen como lo esperado, el tablero de ajedrez luso en el que juega CaixaBank avanzaría a su favor. Pero los expertos no respiran tranquilos aún. Primero, porque queda por saber lo más importante: los precios. Por cuánto se ha vendido la participación en BFA y cuánto ofrecerá CaixaBank por la parte portuguesa de BPI. «El negocio portugués de BPI es el menos rentable, y habrá que ver qué impacto tiene en el capital de CaixaBank», apunta Nagore Diez, de Norbolsa. A partir de ahí, les parecería interesante la posibilidad de que también adquiera la portuguesa Novo Banco. Podría ser una operación positiva, si se cumplen todos esos -muchos- condicionantes, porque sería tomar una posición fuerte en Portugal, y a unos precios más atractivos a largo plazo. «Quita incertidumbre», afirma Nuria García, de Ahorro Corporación, pero habrá que esperar, probablemente, hasta la junta de BPI el 28 de abril para conocer las cifras.

Si en la primera OPA ofrecieron 1,36 euros/acción por el conjunto de BPI, ahora probablemente será inferior, apunta Fabio Mostacci, de Mirabaud Securities. Porque los parámetros son distintos. El anterior precio era de 0,9 de precio en libros, pero ahora, sin los beneficios de BFA, sería una OPA por una compañía con un ROE más pequeño, por lo que el múltiplo debería ser menor. Lo que daría a CaixaBank un colchón de capital adicional. En Mirabaud calculan un impacto de 80 puntos básicos en el capital de CaixaBank, por debajo del objetivo del 11 por ciento de capital 'fully loaded', pero no ven necesidad de pedir una ampliación de capital por esos 400 millones de euros restantes para llegar a él. Otro tema sería si aspiraran a hacerse con Novo Banco.

¿Puede remontar el vuelo el quinto peor valor en lo que va de año (-18,57 por ciento)? Consolidarse en el mercado portugués es un movimiento sensato estratégicamente. «Es un mercado menos atomizado, en el que están entrando menos competidores, lo que da mayor capacidad para fijar precios», apunta Diez. Además, apunta García, el crecimiento en España ya lo tiene limitado. ¿Será suficiente? «Probablemente no, teniendo en cuenta la presión de márgenes», reconoce García. «O por costes o por provisiones». Incluso reduciendo los costes con las sinergias que se den tras la compra, CaixaBank aún no ha anunciado planes de recortes. Y tendrá que hacerlo, aunque sea a largo plazo. Porque como apuntan los expertos, tener la mayor red de oficinas bancarias no es viable.

Perspectivas laterales

Pero como recuerdan los expertos, resolver el culebrón portugués es solo uno de los muchos problemas que afectan al banco. Porque ya controla una buena parte de BPI, que es ínfima en comparación con los 15.609 millones que capitaliza el banco español, apunta Rodrigo García, de XTB. CaixaBank, que se deja un 40,73 por ciento en el parqué en los últimos 12 meses, padece de lo mismo que sus homólogos del sector: una incapacidad estructural de generar márgenes. No es un mal banco; al contrario. Mostacci recalca que es un negocio bien gestionado, con capacidad para aguantar un entorno de tipos bajos, sus fuentes de ingresos son diversificadas, y tienen al principal grupo asegurador del país. Pero ya ha advertido de que su margen de interés va a sufrir significativamente este año (-5 por ciento), y el experto de Mirabaud no ve que el resto de ingresos vayan a compensarlo, y menos con las perspectivas del sector. 

En XTB ven al valor en un rango de los 2,40 a 2,71, en línea con la lateralidad con la que se mueve el Ibex-35. Ni desplome ni rally. El mismo tono de neutralidad en la que coinciden los demás expertos. Si bien solo 9 de los analistas consultados por Bloomberg -el 30 por ciento- aconsejarían comprar el valor, 15 -el 50 por ciento- recomiendan mantener, frente a los 6 que venderían el valor. Así, el precio objetivo del consenso es de 3,22 euros por acción, lo que supone una revalorización del 23 por ciento. Mostacci, por su parte, ve un potencial de mejora limitado, del 5 al 10 por ciento, en el entorno de los 2,65 euros, lo que le hace encontrar mejores oportunidades en otros valores del sector, que han sido más castigados y presentan mayor potencial de revalorización.

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