Botín y FG, dos formas de afrontar una crisis muy gorda

 La crisis financiera mundial ya ha tomado cuerpo en Europa, donde las nacionalizaciones de bancos empiezan a ser el pan[…]

 La crisis financiera mundial ya ha tomado cuerpo en Europa, donde las nacionalizaciones de bancos empiezan a ser el pan de cada día. De la anécdota de Northern Rock, el primer grupo financiero británico que besó la lona y el primero desde 1970 en pasar a manos del Estado, hemos pasado a las intervenciones masivas, como ha ocurrido en las últimas 48 horas con el inglés Bradford & Bingley (B&B), los belga/holandeses Fortis y y alguno que otro irlandés e islandés.

Al mismo tiempo, al otro lado del Atlántico se ha encontrado una solución de urgencia para Wachovia, similar a la que la semana pasada se inventó para Washington Mutual (WaMu), y National Bank, otro en problemas.


En casi todas estas operaciones de rescate a corazón abierto surge siempre el nombre de Santander como candidato a llevarse la parte magra de estos bancos moribundos. Ya aprovechó el desplome de Alliance & Leicester (A&L) y pujó por los negocios de banca retail de Dresdner Bank y de en Alemania. También lanzó la caña para saber cómo andaba la mayor caja de ahorros de Estados Unidos, que al final pasó a manos de .


El lunes se hizo con los depósitos y la red de sucursales del octavo banco inglés -los activos hipotecarios se los va a comer el Gobierno británico- para contar con una red total (sumado Abbey National, A&L y B&B) 1.286 oficinas y 24 millones de clientes en el Reino Unido. Toda una franquicia que, suponemos, Financial Times no se atreverá a criticar.


¿Y qué ha hecho , su gran competidor, mientras tanto? ¿Por qué no ha pescado en río revuelto y ha sacado tajada de la venta de activos a precios de saldo? La entidad que preside Francisco González se ha centrado en continuar con la integración de sus bancos estadounidenses bajo la marca Compass y en seguir con su expansión en Asia a través de Citic. Ha descartado pujar por bancos qué nadie sabe qué tienen dentro y cuya gestión puede ser un dolor de cabeza más que una ventaja competitiva.


Mientras el equipo de Botín, experto en ajustar costes -ha conseguido que Abbey sea este año el banco más eficiente del Reino Unido, lo cual tiene un mérito tremendo- estará un par de años enfangado en meter en cintura sus dos nuevas filiales británicas, más el brasileño Banco Real, donde también tiene tela que cortar. ha optado por seguir manejando su balance con prudencia -es el mejor de Europa en la relación entre los activos y los depósitos- pese a que ello le haya dejado atrás en su carrera por el tamaño.


Dos estrategias distintas que también están teniendo impactos distintos en bolsa. El mercado está castigando más a por sus compras -se ha gastado 22.345 millones en año y medio- que a por su conservadurismo.

En portada

Noticias de 

Si esta noticia ha sido útil para ti,
apúntate a nuestros boletines
¡No te decepcionaremos!

También en nuestro canal de Whatsapp