Alcalde de Lisboa apuesta por flexibilidad para regular alquiler turístico
El alcalde de Lisboa, Fernando Medina, apostó hoy "flexibilidad" para regular los alquileres turísticos y actuar en los barrios de[…]
El alcalde de Lisboa, Fernando Medina, apostó hoy "flexibilidad" para regular los alquileres turísticos y actuar en los barrios de la capital lusa que, dijo, se ha convertido en uno de los motores de la economía nacional.
Medina, en un encuentro con empresarios organizado por la Cámara de Comercio e Industria Luso Española (CCILE), afirmó que es necesario adoptar medidas para prolongar el "extraordinario movimiento" que registra la ciudad y resolver los problemas de "competitividad estructural".
Entre las medidas inmediatas, se refirió a la flexibilización del alquiler temporal para compaginar el turismo con la preservación de la "autenticidad" de los barrios.
"Hay que buscar el equilibrio entre la dimensión del turismo y la calidad de vida de quien vive y trabaja en Lisboa", agregó Medina, que defendió la "sustentabilidad" del sector turístico pero opinó que es imprescindible aumentar el número de alquileres privados.
"Sin un aumento de los alquileres privados no conseguiremos dar respuesta a la subida de la demanda del turismo en Lisboa", señaló.
"Necesitamos una legislación flexible", insistió el alcalde, que subrayó también, como ejes fundamentales de la modernización de la ciudad, la urgencia de ampliar el aeropuerto de Lisboa -una decisión "estratégica", dijo, y de abrir espacios para la instalación de empresas,
Un tercio de las nuevas empresas que se instalan en Lisboa son extranjeras, recordó Medina, quien confió en que la gran operación urbanística que se prepara en los terrenos de la antigua Feria Popular (parque de atracciones) para liberar 120.000 metros cuadrados destinados a oficinas responderá a la demanda del mercado.
"No habrá más empleo en servicios si no hacemos esto", sostuvo el alcalde, para quien Lisboa tiene voluntad de convertirse en "una plataforma de servicios para Europa y para el mundo".
Para lograrlo, debe mejorar el transporte público y revisar otros aspectos relacionados con la movilidad, como las aceras.
En una ciudad donde un tercio de la población es mayor de 65 años, la tradicional calzada portuguesa, como se conoce a los mosaicos de piedra utilizados en las aceras de buena parte de las ciudades del país, obliga a miles de ancianos a limitar sus movimientos por miedo a las caídas.
Una más de las asignaturas pendientes de una ciudad donde, según los informes más recientes, los alojamientos turísticos ocupan más de un tercio de los barrios del centro histórico.EFE
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