Abengoa presenta un plan a la banca con la idea de lograr quitas de deuda

La firma reduce los consejos de sus filiales para ahorrar costes en su plan de desinversiones antes de que expire el preconcurso en marzo.

Tres semanas después de que el consejo de administración de Abengoa aprobara el plan de viabilidad con el que los responsables de la compañía pretenden salvar la empresa, la cúpula del grupo se lo entregó este martes a la banca acreedora. La entidades integradas en el G7 son las que tendrán la última palabra para aprobar el programa de saneamiento de la multinacional, aunque las posiciones se encuentran muy encontradas desde el comienzo de esta crisis corporativa.

Tras la reunión de anoche, han trasladado la propuesta de Abengoa a la firma KPMG, encargada de asesorarles en estas negociaciones. El plan financiero se une al industrial, que la directiva de la multinacional ya remitió a los acreedores, en el que se detallan las propuestas para generar un nuevo tipo de negocio centrado en la ingeniería.

Uno de los pilares en los que se asienta el rescate consiste en la aplicación de quitas a la deuda. Esto es, reducciones intensivas del capital por el que Abengoa se había endeudado con la banca en porcentajes que para la ingeniería andaluza deberían alcanzar hasta el 60% de los compromisos que tiene actualmente. Sin embargo, los acreedores han insistido desde el primero momento en que no aceptarán esta medida en ningún caso como fórmula para sacar a la empresa del atolladero en el que se encuentra desde que el pasado mes de noviembre presentara el preconcurso de acreedores.

La banca ha manifestado en alguna ocasión que, si no se llega a un acuerdo antes del 28 de marzo -la fecha en la que expira el plazo para declarar el concurso definitivo de acreedores-, Abengoa podría entrar en quiebra técnica, una circunstancia por la que ya pasó, en su momento, otra firma en apuros -Pescanova- pero que le sirvió para reestructurarse por completo y salir de la crisis varios meses después. Sin embargo, la posición de la ingeniería sevillana aquí es completamente opuesta a la del G7: si se declara el concurso, la compañía sería liquidada porque «no resistiría» un concurso de acreedores, por las características del negocio.

Mientras avanzan las negociaciones entre ambas partes, Abengoa ha comenzado el desmantelamiento de los consejos de administración de sus filiales con el fin de ahorrar costes, dentro de la política establecida en el plan de viabilidad de la compañía para esquivar el concurso de acreedores. En concreto, el grupo ha cesado los consejos de sus filiales Abengoa Greenfield, Abengoa Greenbridge y Abengoa Finance, pasando a ser nombrado como administrador único Abengoa SA, según consta en el Boletín Oficial del Registro Mercantil (Borme).Con esta decisión, se simplifica la estructura dentro de sus filiales y aplica la estrategia de máxima reducción posible de costes y gastos recogida en su plan de viabilidad.

La participación de Abengoa, directa o indirectamente, se extiende a 887 empresas ubicadas tanto en España, el 53%, como en el extranjero, el 47%, siendo la cuarta empresa española con mayor número de sociedades participadas en su perímetro de consolidación.

En portada

Noticias de 

Si esta noticia ha sido útil para ti,
apúntate a nuestros boletines
¡No te decepcionaremos!

También en nuestro canal de Whatsapp