El precio de la vivienda en España seguirá subiendo al menos durante los tres próximos años, aunque el ritmo de encarecimiento de las casas se frenará a medida que el crecimiento económico vaya perdiendo impulso y la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE) se normalice, según las previsiones de la agencia S&P Global Ratings, que apuntan a mayores subidas en el mercado inmobiliario español que en el resto de las grandes economías de la eurozona.