El grupo químico alemán BASF obtuvo un beneficio neto de 4.707 millones de euros en 2018, lo que representa un descenso del 22,5% respecto del año anterior como consecuencia del impacto de las tensiones geopolíticas y el conflicto comercial entre EEUU y China, que se tradujo en una importante caída de la demanda de clientes chinos en la segunda mitad del año, informó la multinacional.