Los responsables de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos decidideron subir los tipos de interés el mes pasado tras convencerse de que la inflación estaba destinada a subir, aunque algunos expresaron la preocupación de que pudiera quedarse atascada en niveles peligrosamente bajos, según los razonamientos expresados en la reunión del pasado diciembre y publicados este miércoles.