España es uno de los países de la Unión Europea con menos concursos de acreedores y fue el país que registró un mayor descenso el año pasado en el número de concursos de acreedores, al caer un 20%, según un informe realizado por el Registro de Expertos en Economía Forense (REFOR), órgano especializado del Consejo General de Economistas (CGE).