La agencia de calificación Fitch ha ratificado la nota de solvencia 'BB' con perspectiva 'negativa' de la deuda soberana a largo plazo de Brasil al considerar que tiene "debilidades estructurales" en sus finanzas y por la "inestabilidad política", factor este último que se ha visto agravado al aprobar el Tribunal Supremo aprobó la apertura de una investigación al presidente, Michel Temer, por un supuesto caso de corrupción.