Piden al juez mantener a 2 empleadas de Dusen hasta que acabe la liquidación

El comité de empresa de la industria textil Dusen ha requerido al juzgado de lo mercantil número 1 de Castellón que "postergue" los contratos de las dos últimas trabajadoras de la firma, que fueron cesadas el 30 de septiembre, hasta que finalice la liquidación de la empresa.

En un escrito remitido al juzgado por la procuradora del comité de empresa de Dusen al que ha tenido acceso EFE, se apela al acuerdo firmado en 2014 por el administrador-liquidador "en el que se dice claramente que las trabajadoras referenciadas continuarán en la concursada hasta la finalización de las operaciones de liquidación".

Los contratos de las últimas dos trabajadoras de la textil, encargadas de supervisar el proceso de liquidación, quedaron extinguidos el pasado viernes, según informó a EFE una de las empleadas y presidenta del comité de empresa, Inma Pérez.

En le petición presentada ante el juzgado se señala también que "dado que nos encontramos en el momento más decisivo de la liquidación, como es la adjudicación de los inmuebles más valiosos económicamente, se interesa la postergación de la relación laboral de las trabajadoras".

"Vamos a luchar para que se reconozca el acuerdo firmado y que el propio liquidador presentó al juzgado, porque los acuerdos están para cumplirse, aunque en este caso ya se han incumplido varios, como el de solicitar la aplicación del articulo 176 Bis de la Ley Concursal" para situar en primera línea de cobro a los exempleados de la mercantil, ha añadido Inma Pérez.

"Debería ser de obligado cumplimiento que en una liquidación estuviera el comité de empresa, porque entonces sí habría transparencia", sostiene.

Dusen entró en liquidación en junio de 2013 y en febrero de 2014 puso en marcha un ERE de extinción que supuso el despido de 72 de sus 80 últimos trabajadores. A partir de entonces, ocho empleados quedaron en la empresa para supervisar la liquidación de la textil y asegurar que los empleados cobraran las indemnizaciones que les correspondían.

Entre ellos estaban las dos últimas empleadas para las que ahora se solicita la readmisión, las únicas que seguían en activo en la recta final de la liquidación.

Ambas recuerdan que a lo largo de estos más de tres años se había logrado vender el 90% de la maquinaria de la firma y buena parte de la producción almacenada a través de varios mercados habilitados en la propia nave de Castellón, así como adjudicar las tres marcas de productos de Dusen a una empresa catalana.

El siguiente paso era la venta o subasta del edificio y los solares de Dusen en Castellón, con una superficie de 28.000 metros cuadrados, y de las instalaciones de Almassora, de 1.800 metros cuadrados.

"En algún punto de este proceso, como ciudadana, me pierdo. Pero a pesar de todo lo vivido seguimos creyendo en la justicia y en que sea un juez, el tercero que lleva este largo procedimiento, quien decida", ha concluido Pérez.

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