Patrimonio de las EPSV vascas bajo en 2018 un 3,3 % hasta los 24.800 millones

El patrimonio de los ahorradores vascos que gestionan las Entidades de Previsión Social Voluntaria (EPSV) del País Vasco bajó en 2018 una media del 3,31 %, hasta los 24.854 millones de euros, por el mal comportamiento de la rentabilidad de las carteras de inversión de las entidades.

Esta es la segunda vez en la historia de estos planes de pensiones voluntarios, desde que se pusiesen en marcha hace 30 años, que el patrimonio de las EPSV vascas se reduce, después de que esto ocurriese por primera vez en 2008, año en que estalló la profunda crisis económica que ha afectado a las economías desarrolladas en la última década.

Así lo ha reflejado el presidente de la Federación de EPSV de Euskadi, Ignacio Etxebarria, al presentar este viernes a los medios el balance de estas entidades en 2018, junto a Pedro Unamuno, responsable de Baskepensiones (que maneja 5.520 millones de euros sus 268.000 socios), Jose Antonio Alustiza, de Lagun Aro (que gestiona 6.167 millones de euros de 43.900 socios) y Juan María Pérez, de Norpensión (que gestiona 1.582 millones de euros de 63.175 socios).

Ignacio Etxebarria ha precisado que este resultado negativo en 2018 de la rentabilidad media de las entidades "no es indicativo" de la salud de unos planes de ahorro pensados a largo plazo y que en los últimos 9 años han mantenido una curva ascendente.

No obstante este descenso del patrimonio que gestionan las EPSV vascas, Etxebarria ha señalado que esos 24.854 millones de euros que manejan suponen el 31,37 % de la riqueza que genera la Comunidad Autónoma Vasca.

El número de personas que dedican parte de sus ahorros a nutrir este tipo de planes de pensiones voluntarios permaneció prácticamente invariable en 2018, con un incremento del 1,2 %, hasta el millón ciento cuarenta y tres mil socios.

Las aportaciones de los socios y empresas a estos planes de pensiones han alcanzado en 2018 los 796 millones de euros, lo que supone un incremento del 1,96 % con respecto a las de 2017.

Etxebarria ha destacado también que en 2018 las EPSV reintegraron a sus asociados 887 millones de euros, lo que supuso un alza del 4,16 %, por lo que se pagaron más prestaciones que ingresos por aportaciones.

Esto no significa, ha precisado, que "el sistema tenga un problema económico" para responder a sus compromisos con los asociados porque "las prestaciones que se pagan, se pagan porque previamente se ha capitalizado el dinero para pagarlas".

El presidente de la Federación de EPSV de Euskadi ha resumido que 2018 fue un año "duro" para este sistema privado de ahorro para la jubilación por el descenso de las rentabilidades, pero ha remarcado que "en ningún momento esto ha supuesto un problema en la capacidad de respuesta de las entidades" a la hora de reintegrar sus socios las cantidades correspondientes.

Cuestionado sobre el tratamiento fiscal que reciben este tipo de aportaciones, Ignacio Etxebarria ha reiterado que "la percepción en forma de renta esta maltratada" fiscalmente, hasta el punto de que ha asegurado que a día de hoy "merece más la pena" recuperar todo el capital de una vez que percibirlo en forma de renta mensual.

Respecto a las previsiones para 2019, Etxebarria ha señalado que la situación de las carteras y productos de inversión donde depositan el dinero de los asociados estas entidades "ha mejorado" en estos primeros meses del año pero ha reconocido ignorar cómo evolucionará la situación en el futuro.

Pedro Unamuno, vicepresidente de la Federación y director de Baskepensiones, la gestora de planes individuales de pensiones de Kutxabank y segunda entidad en gestión de activos de Euskadi, tras Lagun Aro, del grupo de cooperativas Mondragón, ha señalado que "dada la volatilidad de la renta variable y las incertidumbres económicas existentes, saber donde invertir es muy complicado".

No obstante ha mantenido que "como el año pasado fue tan negativo, es difícil que este año lo sea también".

Juan María Pérez, responsable de Norpensión, la gestora de planes individuales de pensiones del BBVA, ha agregado que la situación económica, con intereses muy bajos en los depósitos de renta fija, hace que este año "no se esperen rentabilidades altas" y que la tendencia de los rendimientos para el futuro vaya a ir "a la baja", tras 9 años "muy buenos en rentabilidades absolutas".

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