Sarmiento aboga por elevar nivel de reivindicación en un escenario de unidad
El secretario general de Comisiones Obreras de Galicia, Ramón Sarmiento, ha animado hoy a la clase sindical a elevar el[…]
El secretario general de Comisiones Obreras de Galicia, Ramón Sarmiento, ha animado hoy a la clase sindical a elevar el nivel de reivindicación en las empresas y hacerlo desde la unidad para lograr los mejores acuerdos en el ámbito de la negociación colectiva.
En declaraciones a los periodistas antes del inicio de la Asamblea Nacional de CCOO de Galicia, Sarmiento propuso "cambiar la psicología colectiva para que se dé ese escenario de intimidación a la patronal, y que se avenga a que es mejor un escenario de acuerdos razonables que reparta con justicia a un escenario abierto de confrontación general".
"Es imprescindible que incrementemos el nivel de presión en cada una de las empresas, hay que elevar el listón de reivindicación y hacerlo en un escenario de unidad con los trabajadores", aseveró.
La jornada que hoy celebra CCOO de Galicia en el Palacio de Congresos de Santiago de Compostela está muy marcada por la situación de la negociación colectiva.
El máximo dirigente del sindicato en la Comunidad autónoma considera que "es el momento de que el periodo ya sostenido de crecimiento económico tenga una transferencia directa en ese primer reparto de renta que se da en la negociación colectiva de la mano de la mejora de los salarios".
Añadió, en la misma línea, que tampoco debe de olvidarse lo que denominó "segundo reparto de renta" que recogen los Presupuestos Generales del Estado para reforzar las políticas públicas y para "recuperar el prestigio de lo público", subrayó.
El secretario general de CCOO-Galicia expresó su confianza en alcanzar este año un acuerdo con CEOE y CEPYME, al destacar que el incremento de la productividad "es muy significativo y se dan las condiciones para que haya un gran acuerdo en el terreno de la negociación colectiva".
"Llevamos cuatro años de fuerte crecimiento económico donde los beneficios empresariales están ya por encima de los periodos previos a la crisis: 37.000 millones de euros más de beneficios que en el año 2008, y 18.000 millones más de reparto de dividendos que en el año 2008", expuso.
En cuanto a la subida salarial demandada por las centrales sindicales, Sarmiento dijo que tanto CCOO como UGT "reclaman que no puede haber techo a la subida salarial".
"La patronal pretende poner un techo a la recuperación de los salarios hasta el 2 %; eso es inasumible a toda costa", destacó, y por el contrario dijo que lo que sí tiene que estar garantizado "es un suelo" y que este ha de situarse por encima del crecimiento del IPC.
"Reclamamos un 3 % de incremento con carácter general, y a mayores disputar en cada empresa, en cada sector, la mejora de la productividad y de los beneficios. Hay sectores y empresas donde se dan condiciones para que el crecimiento de los salarios estén 2, 3 o 4 puntos por encima del IPC", señaló.
Hizo hincapié en esta línea al indicar que "no es ninguna locura que en algunos sectores ya hemos acordado subidas del 6, del 7, del 10, o del 12 %, porque la situación de la empresa indica que esos acuerdos son factibles y que responden a la situación de beneficios empresariales y al crecimiento de la productividad", explicó.
El dirigente de CCOO se refirió también a una parte del mercado de trabajo que aumenta "indignamente"; "una parte del mercado de trabajo que no tiene cobertura de negociación colectiva, un sesgo muy premeditado por la reforma laboral del año 2013", señaló. "Ni buenos convenios, ni malos, directamente no tienen convenio colectivo, son falsos autónomos, son falsos emprendedores", añadió.
"La reforma laboral -agregó- hizo algo perverso, que es vestir con un lacito muy hermoso eso del emprendimiento y del emprendedor; eso de que la respuesta a la necesidad de empleo de la sociedad venía de la mano de que nos convirtiésemos en emprendedores, pero nos estaban invitando en que nos convirtiéramos en esclavos", dijo.
"Eso es una realidad que alguna parte de la sociedad compró porque tenía un envoltorio aparentemente de que íbamos a tener plena capacidad para decidir cuánto íbamos a ganar, cuánto íbamos a trabajar, cuándo íbamos a tomarnos el periodo vacacional..., pero la realidad es que hay alguien que decide que decide cuándo trabajas y que decide cuánto te paga", afirmó.
Ramón Sarmiento defendió que el trabajo y la negociación colectiva "siguen siendo el instrumento con el que nuestro país se dotó para estructurar una sociedad equilibrada y justa en el reparto", y concluyó reclamando unidad porque "de manera individual la clase trabajadora tenemos todas las de perder".
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