La deslocalización dificulta regular las bicis, motos y patinetes de alquiler
La deslocalización de los nuevos servicios de bicicletas, patinetes eléctricos y motos de alquiler que circulan por Zaragoza supone una[…]
La deslocalización de los nuevos servicios de bicicletas, patinetes eléctricos y motos de alquiler que circulan por Zaragoza supone una dificultad para que la administración aplique una tasa económica a las empresas que los gestionan, ya que no requieren de estaciones ni aparcamientos fijos que ocupen un espacio público municipal.
La llegada de nuevas compañías de movilidad sostenible como Mobike, Muving o Koko, que se suman al servicio Bizi, ha provocado que la capital aragonesa cuente con una flota de casi 2.000 vehículos de transporte compartido, a los que el Ayuntamiento de Zaragoza trata ahora de encontrar un encaje jurídico.
En una entrevista con Efe, el doctor en Derecho por la Universidad de Alcalá de Henares Ignacio Pemán ha calificado esta nueva fórmula de transporte como una "actividad fantasma", ya que los usuarios gestionan los vehículos mediante aplicaciones móviles y sistemas de geolocalización, pero no tienen ningún "punto fijo de referencia".
Para el especialista en Urbanismo, esta característica limita la capacidad del Consistorio para sacar rentabilidad económica de la presencia de estas empresas, a diferencia de otras concesiones que precisan un espacio concreto de la vía pública o la utilización de alguna instalación municipal.
Otra de las alternativas que figuran encima de la mesa para regular el servicio es sacar la gestión de estos modos transporte sostenible a concurso público aunque, para Pemán, esta opción ofrece algunas dudas porque es "difícil" de compaginar con las directrices europeas que defienden la libertad de servicios.
La que sí que podría ser una solución real es la implantación de una limitación de los vehículos que circulan por las calles de la capital aragonesa, lo que permitiría proteger otras formas de transporte público de la ciudad y también controlar el tráfico.
Sin embargo, el doctor en Derecho reconoce que esta medida debería tener un carácter "transitorio", como ocurre con las limitaciones en las licencias de los coches de alquiler con conductor (VTC) en su conflicto con los taxis, ya que la sociedad se encuentra inmersa en un proceso de cambio.
La regulación que finalmente se adopte, así como las modificaciones que se produzcan en las ordenanzas municipales de tráfico, tendrán un efecto directo en el volumen de usuarios de los diferentes servicios y en la convivencia entre peatones, ciclistas y conductores.
En ese sentido, el catedrático de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Zaragoza, Emilio Larrodé, ha señalado a Efe la importancia de especificar qué tipo de vehículos pueden circular por cada una de las vías para garantizar un "reparto del espacio urbano".
Precisamente, el foco se encuentra en la regulación de los patinetes eléctricos que no figuran en la normativa local y para los que será necesario una especificación técnica sobre la cilindrada de los motores.
Para Larrodé, la estructura radial de la capital aragonesa, así como su infraestructura de carriles bici, ofrece la posibilidad de incorporar los nuevos servicios de movilidad sostenible, cuyo éxito estará directamente relacionado con la "disponibilidad y comodidad" que ofrezcan a los usuarios.
El experto en transporte urbano ha pronosticado un futuro para Zaragoza en el que estas formas de transporte irán ganando cada vez más peso y se irá reduciendo el tráfico de vehículos a motor por el centro de la ciudad.
Sin embargo, ha apuntado la importancia de garantizar que los "vecinos y comercios" de todas las zonas puedan tener un acceso sencillo a los barrios y de no olvidar a colectivos como la tercera edad que no pueden acceder a determinados vehículos.
"Yo veo a Zaragoza en el futuro con una movilidad bien organizada si hacemos un impulso del transporte de proximidad y cerramos las circunvalaciones", ha añadido Larrodé.
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