La aprobación del Plan Hidrológico evitará una multa europea
El Consell de Govern ha aprobado la revisión anticipada del Plan Hidrológico de Baleares que deberá ser aprobado por el[…]
El Consell de Govern ha aprobado la revisión anticipada del Plan Hidrológico de Baleares que deberá ser aprobado por el Consejo de Ministros y que, según ha explicado la presidenta balear, Francina Armengol, evitará una multa europea a las islas.
La aprobación inicial de hoy cumple el compromiso adquirido por el Govern con la Comisión Europea de revisar el Plan Hidrológico de manera anticipada para corregir deficiencias en cuestiones como la falta de un estudio de presiones, de evaluación de costes del ciclo del agua y de seguimiento del estado de las masas de agua superficiales.
También faltaban medidas para reducir la contaminación por nitratos y sobre todo de protección de las masas de agua subterránea que sufren explotación.
Según los datos de la Conselleria de Medio Ambiente, Agricultura y Pesca, solo un 26,4 % de las masas de agua subterránea de Baleares se considera sin riesgo ya que el resto está en situación de riesgo o bien de no poder cumplir las condiciones cuantitativas y cualitativas que fija la Directiva Europea del Agua para 2027 o incluso hasta 2033 por su dificultad para recuperarse.
Los acuíferos sin riesgo eran un 46,6 % en 2015 y son un 26,4 % en 2017, datos que reflejan una tendencia negativa que el plan hidrológico quiere revertir. Un 5,7 % de los acuíferos son los que están en peor situación, porcentaje que en 2013 era del 3,3 %, entre ellos masas contaminadas por nitratos y otras salinizadas.
La revisión el Plan Hidrológico de Baleares 2015-21 incluye la aplicación de 344 medidas de gestión, de las que un 80 % ya se están aplicando en la actualidad, para mejorar la situación y la gestión del agua.
Entre esas medidas figura la prohibición de nuevos pozos en masas con sobreexplotación. En estos acuíferos, excepcionalmente, se podrán otorgar concesiones de hasta 10.000 m3 anuales para explotaciones agrarias preferentes, siempre que la masa muestre una tendencia a la mejora.
El plan aumenta los requisitos para la obtención de derechos, con la obligación de presentar la cédula de habitabilidad para obtener la concesión de suministro de uso doméstico en suelo rústico.
Establece la obligación de utilizar agua desalada para uso urbano en los núcleos donde no se cumplen los requisitos mínimos sanitarios con acceso a la red; y para evitar la intrusión marina y salinización se prohíben los sondeos de agua marina a distancias superiores a 100 metros, y las nuevas explotaciones de agua dulce a 800 metros de la línea de costa en Mallorca y a 500 metros en el resto, salvo si la masa no está conectada con el mar.
Además se reserva agua con fines ambientales, de manera que los excedentes actuales de la masa de las Fonts Ufanes se reservan para que lleguen a s'Albufera.
También se prohíben la concesión de autorizaciones o concesiones de aguas subterráneas para instalaciones deportivas con superficie de riego de tres hectáreas o más. Estas infraestructuras sólo podrán satisfacer la demanda de agua con aguas residuales regeneradas o desaladas, con uso prioritario de las depuradas.EFE
.
.