Tu próximo teléfono probablemente costará 1.000 dólares

Apple, Samsung y otros fabricantes de teléfonos móviles se mueven en torno al cuarto dígito a través del leasing y otras ofertas

Hace unos años, cuando las operadoras de telefonía móvil pusieron fin a las fuertes ayudas para la compra de smartphones, muchos estadounidenses perdieron la costumbre de hacerse con el nuevo modelo cada dos años, algo que en los inicios de la era iPhone se había convertido en rutina. Y quienes siguieron con el hábito, han tenido que ir aceptando una subida paulatina de precios a medida que Apple Inc. y Samsung Electronics Co. han ido tratando de superarse con modelos y funciones cada vez más sorprendentes. Pero ambas compañías se han mostrado reacias a cruzar una barrera de precio concreta, al menos hasta ahora.

El 12 de septiembre, Apple presentó su iPhone X (es decir, «diez»), cuyo modelo con 64 GB de almacenamiento costará 999 dólares y el modelo con 256 GB de almacenamiento alcanzará los 1.149 dólares cuando los teléfonos salgan a la venta a principios de noviembre. Apenas unos días antes de que el iPhone viera la luz, el Samsung Note 8 llegó a las tiendas por un precio similar. 

El iPhone X está fabricado con acero inoxidable y más cristal del habitual, mientras que el Note cuenta con una pantalla excepcionalmente grande y brillante y con un diseño combinado de metal y cristal. Dentro de las nuevas funciones del iPhone, se incluyen una mejora de la cámara y la posibilidad de desbloquear el teléfono mediante escáner facial 3D (por tanto, sin la huella del usuario.) Todas estas cuestiones han incrementado los precios; todavía queda por ver durante cuánto tiempo estos pioneros estarán dispuestos a mantener los cuatro dígitos, impuestos incluidos.

«Los mil dólares marcan una clara línea divisoria,» comenta Ramon Llamas, analista en la compañía de investigación IDC. «Se va a producir una comparativa entre qué suponen 1.000 dólares en el día a día de la gente y si está o no justificada la compra. Para algunas personas, 1.000 dólares supone una sola nómina. Para otras, supone el carro de la compra de varias semanas».

Financiación

Los fabricantes de teléfonos se están moviendo en torno a esta barrera psicológica de precio. Samsung vende su modelo más barato de Note 8 por 929,99 dólares, pero en la página web de la compañía puede optarse por financiar la compra a un precio mucho más bajo: 38,75 dólares al mes durante dos años. (El tipo de interés cero es una ayuda significativa.) Apple cobra 969 dólares por el iPhone más caro que por ahora vende en sus tiendas, el 7 Plus con 256GB de almacenamiento y, durante el último año, ha promocionado enormemente su plan de financiación de 40 dólares mensuales. Samsung también está haciendo hincapié en formas de sufragar el coste del nuevo modelo. Los clientes pueden obtener incluso 300 dólares por sus viejos móviles a la hora de adquirir un Note 8 o un Galaxy S8 frente a los 200 dólares que recibían antes de que se presentase el Note 8.
Los fabricantes están impulsando planes de financiación propios, que distribuyen los costes desde 12 hasta 30 meses. Y antes incluso del lanzamiento de los nuevos dispositivos, las compañías de telefonía no han escatimado esfuerzos a la hora de ocultar los costes de hardware o suavizar sus ofertas.

T-Mobile US Inc. pagará las suscripciones a Netflix de aquellos clientes que tengan dos o más líneas de teléfono o planes de datos ilimitados y ofrece 300 dólares para la compra del iPhone X a aquellos clientes que hagan entrega de un 6 o superior. AT&T Inc. ha puesto en marcha un plan de «compre uno y llévese un segundo gratis» para aquellas personas que quieran el iPhone 8 o el 8 Plus, los dos más baratos, más los modelos que Apple presentó el 12 de septiembre. Sprint Corp. cuenta con una oferta similar para aquellas personas sujetas a planes de leasing mensual que quieran adquirir el iPhone del pasado año. VerizonCommunications Inc. ofrece accesorios gratis y tablets con descuento a aquellos clientes que opten por planes mensuales de pago.

Estas promociones resultan mucho más baratas para los fabricantes que los planes de ayuda para cada teléfono. En 2008, los clientes nuevos que suscribían contratos por dos años solían hacer un pago previo de unos 200 dólares por un iPhone con un precio base oficial de 600 dólares mientras que la diferencia correspondía a los fabricantes. En 2013, el CEO de AT&T, Randall Stephenson, afirmó que ya no tenía sentido proceder de esa manera a la vista de la gran cuota de mercado de su compañía. Empezando por T-Mobile en 2013, las cuatro grandes operadoras estadounidenses pusieron fin a sus planes de permanencia durante dos años y descuentos en los dispositivos. En su lugar, ahora las compañías han optado porque sus clientes adquieran sus teléfonos a través de planes de financiación mensual, a los que se suma una ayuda en caso de que quieran pasarse al modelo nuevo cada año. Los planes de Apple y Samsung se han fundamentado sin duda en estos ejemplos.

Es decir, los smartphones de tecnología más avanzada llevan mucho tiempo siendo caros, dice Brian Blau, analista en la compañía de investigación Gartner Inc. «Si eres comprador de teléfonos de alta gama, pagas mucho dinero, entre 700 y 800 dólares, y si optas por acogerte a un plan de pagos, en términos de dólares al mes, no supone mucho más», afirma Blau. Un iPhone de 1.000 dólares puede costar menos de 50 dólares al mes durante dos años. Si sea como sea tienes que tener el dispositivo más avanzado, puede que esta manera sea más sencilla que contar a tus amigos que te has gastado 1.000 dólares en un teléfono.

En portada

Noticias de 

Si esta noticia ha sido útil para ti,
apúntate a nuestros boletines

También en nuestro canal de Whatsapp