Fitch mantiene la nota de España pero sube su perspectiva a positiva
La velocidad de crucero de la economía provocan que casas de análisis revisen sus perspectivas sobre España. La agencia de[…]
La velocidad de crucero de la economía provocan que casas de análisis revisen sus perspectivas sobre España. La agencia de calificación, Fitch, ha decidido mantener la nota de la deuda soberana nacional en BBB y ha elevado la perspectiva de subirla de estable a positiva. Ello deja a España a las puertas de que su deuda vuelva a tener un riesgo bajo de impago para la agencia de rating, después de que entre 2011 y 2012, saliera de su radar y la calificación soberana cayera hasta casi rozar el bono basura en 2013.
El movimiento de Fitch no es el primero en los últimos meses. Ya a finales de marzo, Standard & Poor?s
elevó su perspectiva BBB de la deuda española de estable a positiva. Fitch ha decidido hacer lo mismo, lo que supone un mensaje para las próximas revisiones de deuda: S&P volverá a revisar a la deuda española el 29 de septiembre mientras que Moody?s tiene la deuda en Baa2 estable y tiene su próxima revisión el próximo 20 de octubre.
Crecimiento al alza
Varias razones explican la mejoría. En primer lugar, el crecimiento vigoroso de la economía, que está empujando al alza las previsiones de los principales organismos. La semana que viene se publicará el crecimiento del primer trimestre, que según el Banco de España será del 0,9%, es decir, por encima de la de los últimos trimestres y en tasas interanuales superiores al 3,5%.
Ello provoca que el FMI, que el lunes presentará sus nuevas previsiones mundiales, haya elevado su estimación al 3,1%, mientras que BBVA Research augura un 3,3%, que sería el mayor crecimiento en diez años. Casi todas las estimaciones superan la previsión del 3% del Gobierno, que previsiblemente la revisará al alza en septiembre cuando presente los Presupuestos de 2018.
Menor prima de riesgo
Esta confianza exterior en la economía española ya se ha traducido en una bajada del interés de la deuda. La prima de riesgo, o diferencial del rendimiento del bono a diez años españoles frente al alemán, bajó ayer a los 95 puntos básicos, por debajo de los cien puntos y su menor nivel desde marzo de 2015.
El interés de la deuda españoal, además, se reduce considerablemente frente al de la italiana espoleado por la dispar resolución de las últimas crisis bancarias en ambos países, con Banco Popular y Monte dei Paschi como casos paradigmáticos: mientras el primero no requirió del contribuyente el segundo precisó de ayudas públicas. Junto a ello, el desafío de la Generalitat de Cataluña de convocar un referendo para la independencia el próximo 1 de octubre, no ha influido en la percepción de los mercados.
