Rebelión de los barones socialistas ante la meta de déficit regional
El Gobierno y los barones regionales se han dado cita en el Consejo de Política Fiscal y Financiera donde se[…]

El Gobierno y los barones regionales se han dado cita en el Consejo de Política Fiscal y Financiera donde se ha escenificado la nueva pangea política surgida tras el último Congreso Federal del PSOE bajo la batuta de Pedro Sánchez. Siete de las diecisiete comunidades tienen color socialista y, a diferencia de lo que ocurrió en la anterior cita de diciembre, la mayoría de los consejeros autonómicos de Hacienda rechazaron los objetivos de déficit y deuda de 2018 a 2020 propuestos por el Ejecutivo. Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Extremadura, Asturias, Baleares y Comunidad Valenciana todas socialistas votaron en contra, como anunciaron sus consejeros a la entrada.
Como fuere, el Gobierno, que tenía a la vicepresidenta y responsable de Administraciones Territoriales, Soraya Sáenz de Santamaría, y al ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, logrará sacar adelante su propuesta. Las comunidades deberán reducir así el déficit el próximo ejercicio del 0,6% del PIB al 0,3%, para lograr el equilibrio en 2018, tal y como había propuesto el Ministerio de Hacienda.
No habrá así acuerdo o abstención socialista de cara a lograr guiños en los Presupuestos de 2018, lo que despejó dudas de posibles pactos políticos de última hora. A finales del año pasado, cuando la gestora dirigía el PSOE, este arañó una subida del 8% del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y un objetivo de déficit regional del 0,6% del Producto Interior Bruto (PIB) para 2017 a cambio de su apoyo al techo de gasto. La aprobación del objetivo de déficit y deuda por el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) es un paso necesario antes de que el Gobierno presente el próximo lunes el límite de gasto financiero para las cuentas del año que viene, molde que supone la primera marca para su tramitación. El techo de gasto de 2018 concentrará la primera subida desde 2014.
Las reglas del juego del CPFF benefician a que la propuesta del Gobierno salga siempre adelante. El ministerio solo necesita el apoyo de una comunidad para aprobar su oferta, por lo que la votación sirve más de escenario político que como foro para conseguir avances o consenso.
Cataluña tampoco apoyó las metas de Hacienda, a través de su consejero de JUsticia, Carles Mundó que sustituyó al vicepresidente de la Generalitat y titular de Economía, Oriol Junqueras. Mundó avisó de que si prospera la consulta independentista del 1 de octubre, este será el último CPFF al que asista la Generalitat. Sin embargo, Hacienda aún debe convocar un nuevo Consejo para aprobar los Planes Económico-Financieros y los objetivos de déficit individuales, por lo que no será la última vez que Montoro y Generalitat se vean las caras.
La consejera de Hacienda de Andalucía, María Jesús Montero, calificó de «reprobable» la meta de déficit para 2018 y tildó de «opaco» el debate sobre la distribución del déficit.
La reunión, además, se producía con la reforma de la financiación autómica como banda sonora. El pasado miércoles se encontraron los expertos que elaboran un informe sobre el futuro marco regional, que presentarán el 10 de agosto, y varias comunidades aludieron a esta inminente batalla política. El consejero de Hacienda de la Comunidad Valenciana, Vicent Soler, lamentó la falta de financiación de algunas autonomías frente a otras, una situación de «insuficiencia global», que en sus palabras «no puede continuar».