Periodistas Espinosa y Prieto abordan evolución Irak en "La semilla del odio"
La ocupación de Irak por parte de Estados Unidos en 2003 ha dado paso "a un país que se desintegra"[…]
La ocupación de Irak por parte de Estados Unidos en 2003 ha dado paso "a un país que se desintegra" y al "fanatismo, sectarismo y radicalismo", ha dicho hoy a Efe el periodista Javier Espinosa, autor junto a Mónica Prieto, de "La semilla del odio".
"La ocupación estadounidense dio paso a una devastación, a un país que se desintegra y a un cáncer que comienza a germinar en forma de fanatismo, sectarismo y radicalismo", considera el autor respecto a la evolución de Irak desde 2003.
Espinosa (1964) y Prieto (1974), que han cubierto conflictos armados de la última década como los de Irak o Siria, presentan hoy "La semilla del odio. De la invasión de Irak al surgimiento del ISIS".
En él analizan la invasión del país árabe y el desgobierno posterior que levantó a Irak en armas, al tiempo que resurgía el sectarismo que permaneció enterrado durante la dictadura de Sadam Husein (1979-2003).
Prieto destaca por su parte que "la ocupación de Irak cambia la historia del siglo XXI y cambia la dinámica internacional. Además suscita un enfrentamiento sectario que ha traspasado fronteras".
En "La semilla del odio", Espinosa y Prieto -que en 2016 ya publicaron "Siria, el país de las almas rotas"- repasan una década de sus vivencias en ese país y reconstruyen le evolución política de una región "secuestrada en el Estado Islámico", señalan en el texto.
En la obra también se analizan los cambios demográficos que han ocurrido en ese país a través de limpiezas sectarias y en donde, según explica Prieto, "la descomposición del tejido social es lo más dramático".
Ambos periodistas viajaron por Oriente Medio durante los años anteriores al conflicto iraquí y señalan que "de todo lo que conocíamos, no queda nada", ya que hay ciudades como la siria de Alepo y las iraquíes de Mosul y Faluya, que prácticamente ya no existen.
Los autores señalan que les gustaría que su última obra también pueda ser entendida como una autocrítica del periodismo.
"Irak no solo marcó Oriente Próximo, sino que también marcó el periodismo. La falta de credibilidad actual hacia el periodismo se origina precisamente por haber sido un altavoz de las mentiras que justificaron esta guerra", dicen ambos.
Prieto señala que las facciones sobre el terreno ya no consideran a los periodistas necesarios: "Ahora los periodistas somos un objeto a secuestrar, ya no nos ven como un colaborador que les pueda ayudar a lanzar un mensaje".
También señala que "este libro necesitaba salir a la luz ya que el origen de todo lo que estamos viviendo ahora mismo es Irak", en referencia al auge del islamismo radical en el mundo.
.