Para Guardiola Qatar es un «país abierto» y España un «Estado autoritario»
Josep Guardiola, exentrenador del F.C. Barcelona y actual técnico del Manchester City, calificó ayer a España de «Estado autoritario» durante[…]
Josep Guardiola, exentrenador del F.C. Barcelona y actual técnico del Manchester City, calificó ayer a España de «Estado autoritario» durante su intervención en una concentración independentista a los pies del Palacio Nacional de Montjuïc, en Barcelona. Curiosa afirmación, si se tiene en cuenta que Guardiola ha calificado a Qatar como un país «abierto» y «occidental». Allí jugó dos temporadas y se embolsó importantes cantidades de dinero.
Durante la concentración independentista, Guardiola leyó (en catalán, español e inglés) el manifiesto «La única respuesta posible: votar», que se resume en una frase: «Votaremos aunque el Estado español no lo quiera».
El deportista aseguró que«los catalanes somos víctimas de una persecución política» por parte de las instituciones españolas, a las que acusó de querer «destruir» la sanidad y la escuela catalanas; y maltratarlos con menos inversiones en infraestructuras de las que les corresponde.
«El Estado español persigue, incluso, el debate político», añadió, en referencia a las desobediencias al Tribunal Constitucional de cinco de los siete miembros de la Mesa del Parlamento autonómico y del expresidente de la Generalitat Artur Mas y tres de sus consejeros, inhabilitados para cargo público. «Es inédito y democráticamente insostenible, por eso pedimos a la comunidad internacional que nos ayude (...) a hacer frente a un Estado autoritario», zanjó.
Guardiola llegó a señalar, finalmente, que en Cataluña «están amenazados» también el derecho al voto y a la libertad política; y quieren «secuestrar» la voz de la democracia, por lo que a los independentistas solo les queda la salida de llevar a cabo un referéndum unilateral.
Convocada por la Assemblea Nacional Catalana (ANC), Òmnium Cultural y la Associació de Municipis per la Independència (AMI), y con la ayuda de los partidos secesionistas, la de ayer fue la primera movilización tras el anuncio del referéndum ilegal para el próximo 1 de octubre.
Aunque el acto se convocó bajo el lema «Referéndum es democracia» y con la idea de atraer a los que no son independentistas, a la cita solo acudieron secesionistas, que no dejaron de enarbolar banderas esteladas y corear sus lemas habituales como «in, inde, independència» o «visca la terra lliure».
Escuchando atentamente las palabras del deportista estuvieron, en la fila cero, el presidente autonómico, Carles Puigdemont, con su lugarteniente, Oriol Junqueras, y el resto de miembros de su gobierno. Junto a ellos, entre otros, Carme Forcadell, presidenta del Parlamento de Cataluña y expresidenta de la ANC.
Al acto acudieron miles de personas, 60.000 según los organizadores y 24.500 según Societat Civil Catalana -entidad que hace cálculos con un método científico controlado por profesores universitarios-. Tras las palabras de Guardiola, y entre canción y canción, intervinieron los presidentes de la ANC, Òmnium y la AMI.
«Las urnas no se negocian»
Estos se vinieron arriba. Jordi Cuixart (Òmnium) hizo referencias a temas lingüísticos y culturales, aseguró que «en Cataluña nunca más habrá unas elecciones autonómicas» y, dirigiéndose al Gobierno, dijo: «No tenéis suficientes cárceles para poner a todo el pueblo de Cataluña en ellas».
Jordi Sànchez (ANC) elevó el listón reivindicativo y advirtió a Puigdemont de que «las urnas no se negocian, (...) nos habéis ofrecido las urnas, no las retiréis, (...) sed fuertes, aguantad». E insistió en que «no hay suficientes jueces para llevar a un país entero ante los tribunales, ni fuerzas de orden público que eviten que las urnas abran el 1 de octubre».
Por su parte, Neus Lloveras (AMI) recordó que, en caso de inhabilitaciones, se activará una entidad, ahora «latente», como es la Asamblea de Electos de Cataluña que «puede constituirse en asamblea si fuera necesario».
En el «aquelarre» independentista también intervinieron, entre otros, la historiadora Anna Sallés, el editor Xavier Folch, el exdiputado autonómico de la CUP David Fernàndez, la abogada Magda Oranich, la cineasta Isona Passola y el empresario Miquel Calçada. El acto finalizó con «Els Segadors» y cánticos independentistas.
