Rechazada la libertad al exconsejero de «La Razón» Rodríguez Sobrino
El exconsejero delegado de «La Razón», Edmundo Rodríguez Sobrino, no saldrá por el momento del centro penitenciario de Soto del[…]

El exconsejero delegado de «La Razón», Edmundo Rodríguez Sobrino, no saldrá por el momento del centro penitenciario de Soto del Real, en el que se encuentra cumpliendo prisión provisional comunicada e incondicional desde el pasado abril. Así lo acordó este jueves la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, que desestimó el recurso interpuesto por su representación procesal contra el auto que acordó la medida cautelar.
La resolución considera que el riesgo de fuga, de ocultación de pruebas y de obstaculización de las actividades de investigación justifican su estancia en prisión.
Los abogados de Rodríguez Sobrino habían solicitado que se le dejara en libertad sin fianza o que la medida fuera sustituida por otra menos gravosa al considerar que «su arraigo familiar y profesional, como persona de nacionalidad española, profesionalmente radicado en Madrid, desde donde dirige su despacho de abogados y atiende a multitud de clientes, y donde convive con su esposa, dispensando cuidados y atenciones a su madre de 92 años y donde va a ser próximamente abuelo, puesto que su hija dará a luz en pocos meses», aconsejaban lo anterior. Además, denunciaron que la prisión provisional decretada vulneraba los principios de «excepcionalidad, provisionalidad y proporcionalidad» que deben regir para su imposición.
Sin embargo, la Sala tumbó todos sus argumentos alegando que existen «graves indicios de posible participación en conductas que pudieran constituir múltiples delitos» relacionados con asuntos de corrupción empresarial que habrían causado «una grave merma en las arcas públicas».
Según recoge el auto, el exconsejero de «La Razón» dirigió una operativa defraudadora mientras fue presidente de la sociedad colombiana Inassa, participada por la mercantil Canal Extensia ?cuyo capital social es íntegramente público-, y a través de la que habría adquirido la empresa brasileña Emissao, sobrevalorando su precio con el fin de «desviar a fines privados los fondos públicos utilizados en su adquisición, por un montante de más de 20 millones de dólares, que llevaron a colocar el importe de la compra, por valor de unos 31 millones de dólares, en cuentas bancarias de Suiza y Brasil».
Además, el auto señala que Rodríguez Sobrino amasó un extenso patrimonio que se encontraría a su nombre y al de su hija, Patricia Rodríguez Revuelta, tanto dentro como fuera de España (Reino Unido, República Dominicana y Colombia), y que derivaría «de los beneficios de aquellos anómalos negocios».
Por estos hechos, se le investiga por la posible comisión de los delitos de pertenencia a organización criminal, prevaricación administrativa, malversación de caudales públicos, corrupción en los negocios, negociaciones prohibidas a funcionarios públicos, blanqueo de capitales y contra la Hacienda Pública.