Sindicatos mantienen "dudas" sobre la entrega en plazo del flotel de Navantia
El presidente del comité de empresa de Navantia Ferrol, Javier Galán, ha declarado hoy que el grupo público prevé la[…]
El presidente del comité de empresa de Navantia Ferrol, Javier Galán, ha declarado hoy que el grupo público prevé la entrega del flotel para Pemex a "primeros de enero", pero ha señalado que los sindicatos siguen "teniendo dudas" sobre el cumplimiento de ese plazo.
A preguntas de los medios durante una comparecencia en el Ateneo Ferrolán, ha aludido a las "últimas pruebas" de la unidad para ofrecer esa estimación, y mostró su "miedo" ante la posibilidad de que "Pemex esté intentando que el barco se quede en Ferrol". La fecha concreta de entrega podría oscilar entre el 4 y el 5 de enero próximos, ha añadido.
Para el portavoz sindical, "cualquier armador puede pedir a última hora" detalles técnicos que no se hayan incorporado; aunque "no es nada oficial", ha insistido en sus sospechas sobre ese tipo de exigencias.
"Se puede dar el caso de que no sea entregado", ha dicho, matizando que no sería "responsabilidad de los trabajadores" y aportando como ejemplo el último contrato para Noruega, que "se entregó cuando estaba previsto".
En torno a la anulación del convenio colectivo, ha subrayado que Navantia habría remitido a la Sepi "toda la documentación para el abono de las percepciones que se adeudan desde 2014".
Sin embargo, Galán ha afeado que la dirección "no asume la mala fe" que arguye el Tribunal Supremo en su sentencia, desvelando que recibió en las últimas horas "dos llamadas de mal gusto" por parte de una integrante de la cúpula de la compañía.
En esas conversaciones, cuyo contenido ha tildado de "desagradable", la representante habría mostrado "su cabreo; se me acusaba de acoso y derribo". Además, habría sostenido que las centrales sindicales estarían "mintiendo deliberadamente", ante lo cual ha reseñado que en su momento el fiscal "informaba de la mala fe de la Abogacía del Estado" al dirimirse la causa judicial.
Para el presidente del comité, los directivos podrían "estar nerviosos" por esa situación. A su entender, las llamadas que recibió, "fuera de horario laboral", sirvieron "para increpar", indicando que en su día Navantia observó que los trabajadores, con el marco regulador ahora tumbado, iban "a tener que pasar por la piedra" ante sus pretensiones.
Javier Galán ha destacado que en otro contexto esos dirigentes "estarían no cesados, dimitidos", reiterando que han actuado "de mala fe".
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