UGT aboga por que «algunas pensiones» se financien vía impuestos
El líder sindical tacha a la banca de «ingrata» por realizar ajustes de plantilla «injustificados» con las ayudas que ha recibido
«Las pensiones son un elemento clave del futuro». Así lo ve UGT y por eso un día más mostró este jueves su preocupación, que no «sorpresa», por que el Gobierno haya retirado 8.700 millones de euros del Fondo de Reserva para pagar a los jubilados el mes de julio y la extra. «Quizá la gran sorpresa ha sido la cantidad», apuntó el secretario general de UGT, Pepe Álvarez. El líder sindical, durante un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum, criticó la «inoportunidad» de esta medida y consideró que lo «razonable» hubiera sido anunciarlo antes de las elecciones. «Si no hacemos nada, en mayor o menor cuantía, ésta será una constante», denunció.
Ante esta situación, Álvarez abogó por promover un debate sobre la financiación de la Seguridad Social, una vez que ha dejado claro que tiene un grave problema de falta de recursos, a consecuencia de la crisis pero también de la reforma laboral, que no va a solucionarse puesto que las cotizaciones bajan y no hay una mejora de los salarios. «Tendrá que haber cambios y el Estado deberá asumir algunas cargas», defendió. La propuesta de UGT es que el sistema tiene que nutrirse vía impuestos, sobre todo porque hay algunas pensiones que deberían ser propias de los Presupuestos Generales del Estado.
En este debate el sindicato considera que debería incluirse el tema de la digitalización, puesto que -a su juicio- las empresas con pocos trabajadores pero con una riqueza muy alta tienen que contribuir. Ante el previsible descenso del número de trabajadores por las nuevas tecnologías, Álvarez apostó por reducir la jornada laboral: «Es evidente que vamos a producir más con muchas menos horas de seres humanos». Y, en este sentido, tachó al sector financiero de «ingrato» por los ajustes de plantilla «claramente injustificados» que está realizando a consecuencia de su digitalización. «No debería olvidarse de dónde viene ni las ayudas que ha recibido del país», dijo.
Por todo esto, UGT abogó por «restaurar el pacto de Toledo plenamente». Y llegó más lejos: exigió que una mayoría absoluta en el Congreso no pueda cambiar las condiciones del Pacto de Toledo. «No puede un partido cambiar drásticamente el sistema de pensiones en nuestro país porque tenga mayoría», denunció.
Otro pacto que Álvarez considera que se ha roto es el pacto social. «No nos hemos de engañar. Se ha roto el pacto social y hay que restablecer uno nuevo que nos lleve a caminar en una senda de progreso para todos, que haga de nuestra sociedad una sociedad más justa y equilibrada», defendió ante sus antecesores Cándido Méndez y Nicolás Redondo, presentes en el acto. El líder sindical, que negó ser un «radical ni un anisistema», explicó que «la sociedad se está radicalizando» a consecuencia del desigual reparto de la riqueza.
Y es que Álvarez denunció una vez más que la «situación del empleo es insoportable», enumerando la temporalidad de los trabajos, los contratos a tiempo parcial de carácter involuntario y los falsos autónomos... que «obligan a los trabajadores a continuar siendo pobres a pesar de estar desarrollando un trabajo». Ante esto, pidió acabar de una vez con las políticas de austeridad, esas que «han socavado el estado del bienestar», y llevar a cabo de forma urgente un plan de choque para el empleo con recursos públicos.