Manos Limpias intentó chantejar a Ana Botín "acusándola" de asesinar a su padre
La UDEF revela que solo la intervención de Pineda hizo a Bernad desistir de la denuncia
La Unidad contra la Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía revela en su último informe remitido a la Audiencia Nacional el más surrealista capítulo de la trama chantajista de Ausbanc y Manos Limpias. Según el informe policial, al que ha tenido acceso este periódico, el secretario general del pseudosindicato, Miguel Bernad, intentó chantajear a la presidenta del Banco de Santander, Ana Patricia Botín, con una rocambolesca denuncia de un particular que llegó a Manos Limpias y que apuntaba a que la hija de Emilio Botín estaría relacionada con el falso asesinato de su padre.
De acuerdo con la investigación de la Policía, solo la intervención de Luis Pineda -líder de Ausbanc, con gran ascendencia sobre Bernad y muy buenas relaciones con el Santander a cuenta de sus suculentos patrocinios- evitó que el secretario general de Manos Limpias fuera más allá con su descabellado intento de chantaje.
El sumario revela que, no obstante Miguel Bernad llegó muy lejos en su intento de extorsión, hasta el punto de que en mayo de 2015 el responsable de Manos Limpias escribió a Botín pidiéndole una reunión para informarle de «unos hechos gravísimos que atentan contra la honorabilidad y el buen nombre de su persona».
En los registros de la sede del pseudosindicato, la Policía se hizo con una copia de esa misiva y con otros dos documentos guardados en uno de los ordenadores y datados igualemente en mayo de 2015. Uno de ellos se llama «denuncia presunto asesinato Emilio Botín». Según los investigadores se trata de un borrador para una denuncia en comisaría, dando pábulo a la conjura para matar al expresidente del Santander. El otro es un borrador de un escrito sobre la misma denuncia falsa para presentarlo a la Fiscalía General del Estado.
Con esos indicios y a pesar de que Bernad aseguraba en su carta a Ana Botín que «no esperaba nada a cambio», la Policía concluye que «es más que probable que por parte de Manos Limpias se emplease esa información como medio de presión para obtener algún tipo de beneficio».
La Policía también zanja que la intervención de Pineda no habría sido gratuita, ya que buscaba «ganarse el favor del banco y que la entidad continuara patrocinando y publictándose en Ausbanc».