La populista Virginia Raggi conquista Roma según los primeros sondeos
Por primera vez, una mujer gobernará la alcaldía de Roma. Será Virginia Raggi, abogada, romana de 37 años, casada y[…]
Por primera vez, una mujer gobernará la alcaldía de Roma. Será Virginia Raggi, abogada, romana de 37 años, casada y con un hijo. La populista candidata del Movimiento 5 Estrellas (M5E) ha conquistado Roma de forma arrolladora, según los primeros sondeos realizados a pie de urna. Su porcentaje de votos está comprendido en una horquilla que se sitúa entre el 62 y 68 %, contra el 32-36 % del candidato del Partido Democrático (PD), Roberto Giachetti. Tal resultado supone un duro varapalo al PD y a su secretario general, el primer ministro, Matteo Renzi. Para el Movimiento 5 Estrellas es un gran éxito propagandístico haber conquistado la capital de Italia y de la cristiandad. Virginia Raggi se ha impuesto porque da imagen de novedad y frescura, frente a la «casta» política y los partidos tradicionales. Los romanos estaban hartos de la corrupción en que se han visto implicados partidos de derecha e izquierda, la insoportable burocracia de la capital y sus malos servicios, entre los peores de Europa. Virginia Raggi ha sido acusada por el PD al final de la campaña por falta de transparencia al no declarar algunos ingresos percibidos como abogada, pero se ha visto que apenas han influido tales denuncias, ante el fuerte deseo de cambio de los romanos.
Los italianos acudieron a las urnas en una segunda vuelta electoral en 126 ciudades. Era un voto local, pero destinado a dejar huella en la política nacional, porque los resultados indicarán cuál es el estado de ánimo del país, pues además de Roma están en juego las alcaldías de otras tres capitales italianas importantes: Milán, Turín y Nápoles. Según los primeros sondeos, el M5E podría conquistar también Turín, Copn su candidata Chiara Appendino, lo que sería una gran sorpresa, mientras el PD podía mantener la alcaldía de Milán con su candidato Giuseppe Sala, quien superamente ligeramente a Stefano Parisi, del centroderecha, por escaso margen. En Nápoles, se impone claramente, como estaba previsto, el exmagistrado Luigi De Magistris, mientras el PD ni siquiera llegó al balotaje.
Estas elecciones se consideran un test muy importante sobre el primer ministro, Matteo Renzi: a 28 meses de su llegada a la jefatura del gobierno, los resultados finales de estas elecciones mostrarán su nivel de consenso entre los italianos. Si se confirman los resultados de los sondeos a pie de urna, estas elecciones suponen un castigo al Partido Democrático y a su líder, Matteo Renzi.
