BBVA vuelve a advertir que la banca no puede aguantar con los tipos cero
El consejero ejecutivo de BBVA, José Manuel González-Páramo, ha planteado dudas sobre la capacidad que tienen las entidades financieras para[…]
El consejero ejecutivo de BBVA, José Manuel González-Páramo, ha planteado dudas sobre la capacidad que tienen las entidades financieras para soportar este entorno de tipos de interés en mínimos históricos. Y, según su visión, a los bancos se les está agotando el plazo para seguir resistiendo con el precio del dinero en el 0%. «No sé cuánto tiempo pueden aguantar más», indicó este lunes durante su intervención en los Cursos de Verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).
Lo dice uno de los responsables de una entidad en la que el negocio europeo representa solo una parte de su cuenta de resultados. Y, por ello, apunta que esa capacidad de aguante dependerá, en parte, de su diversificación geográfica. «Cuando el negocio no esta solo centrado en Europa, pueden tener otras palancas de actuación». Pero advirtió que «las entidades que sólo se encuentran en mercados internos con un negocio tradicional de captar depósitos para prestar, afrontan dificultades que hay que capear».
Aunque González-Páramo considera que el sector está actuando para que los tipos al 0% no dañen aún más sus cuentas, con recortes de gastos, «estas vías se van acortando a medida que el tiempo pasa». Y lanza otra alerta de cara al futuro: «Estamos en una situación que no debería prolongarse durante demasiado tiempo si no queremos que se convierta en un problema para una parte del sector».
En todas estas reflexiones del que fuera miembro del consejo de gobierno del BCE entre los años 2004 y 2012 se pregunta si la institución presidida por Mario Draghi «ha podido llegar al límite de beneficios con unos tipos de interés como los que tenemos en la actualidad». González-Páramo sostiene que «podemos llegar a un punto por el que más empujes no vas a conseguir los efectos que quieres». Por ello, insiste en que los diferentes gobiernos nacionales deben «dar un paso al frente» y que realicen tanto las reformas estructurales que aún mantienen congeladas, recomendadas por todos los organismos internacionales, así como programas de inversión en infraestructuras, por ejemplo, para estimular la economía. «Deberían revelar al propio BCE», afirmó. De hecho, considera que «esas acciones ya no las puede realizar el banco central», después de las medidas de estímulo monetario que ha llevado a cabo en los últimos años.
La reflexión de González-Páramo llega apenas tres semanas después de que el propio presidente de BBVA, Fancisco González, advirtiera que la política de tipos del BCE «está matando» al sector bancario. El conjunto de las entidades financieras, aquejadas por una rentabilidad en mínimos como consecuencia de la reducción de su margen de intereses -la diferencia entre lo que cobran por los préstamos y lo que pagan por los depósitos- es generalizada. Por ello, muchas firmas han optado por plantear ajustes laborales, con cierres de oficinas y, sobre todo, una mayor adaptación al entorno digital. «Las entidades deben tener la visión clara de que esto viene, y más rápido de lo que creemos», apunta.
Al hilo de Estados Unidos
Por ahora, no parece que el precio oficial del dinero vaya a aumentar. Sino, más bien, todo lo contrario. Pendientes de la decisión final que la Reserva Federal norteamericana (FED) tome mañana miércoles sobre los tipos en Estados Unidos, desde la agencia de calificación Standard&Poor´s (S&P)vaticinan que si la FED los mantiene en el nivel actual a lo largo del año, el BCE podría acometer otra rebaja a finales de 2016, lo que significaría establecer el tipo de interés de referencia en niveles negativos, como ya está ocurriendo con los registros del euribor a corto y medio plazo.
Así lo ha señalado S&P en un informe en el que indica que los «débiles» datos macroeconómicos de la economía estadounidense «han puesto en riesgo» la apreciación del dólar y la devaluación de la moneda única europea, uno de los principales factores que maneja el BCE para impulsar la inflación hasta su objetivo del 2% interanual.
Además, tras la última reunión del Consejo de Gobierno del BCE, el presidente de la institución, Mario Draghi, señaló que utilizarían «todos los instrumentos disponibles para mantener la estabilidad de los precios», una declaración que la agencia interpreta como una posible reducción de los tipos de interés en Europa si la institución presidida por Janet Yellen no los sube. E incluso la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha apuntado en las últimas semanas que el BCE «debería bajar más los tipos», especialmente la tasa de facilidad de depósito, si la inflación permanece por debajo del 2% más tiempo de los previsto.