Fábrica de Toro podrá elaborar 12.500 toneladas al año de azúcar líquido
La fábrica del grupo AB Azucarera Iberia de Toro (Zamora) ha obtenido la autorización ambiental de la Consejería de Fomento[…]
La fábrica del grupo AB Azucarera Iberia de Toro (Zamora) ha obtenido la autorización ambiental de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León para crear una nueva línea de producción de azúcar líquido e invertido.
La autorización concedida en una orden firmada por el consejero del área Juan Carlos Suárez-Quiñones, permitirá a la factoría toresana producir hasta 12.500 toneladas al año de azúcar líquido, según especifica en la orden de la Consejería por la que se concede esta nueva línea de producción.
Para el proceso de elaboración del azúcar líquido se introduce una nueva materia auxiliar, el carbón activo, del que se permitirá un consumo máximo al año de 2.400 kilogramos.
Además, este nuevo producto implicará incrementar al año el consumo de energía eléctrica de la azucarera toresana en 87,89 megavatios y de energía térmica en 1.094 megavatios.
Del mismo modo, el consumo máximo de agua estimado para la nueva instalación de azúcar líquido se especifica que será de 17.240 metros cúbicos, lo que supone incrementar en un tercio el consumo actual.
El azúcar líquido y sus derivados son productos naturales resultado de la mezcla de azúcar blanco de la mejor calidad y agua potable, lo que le dota de una pureza próxima al cien por cien, sin que contenga aditivos ni colorantes.
La planta está diseñada para su operación en continuo durante las 24 horas del día, aunque la producción es discontinua y el azúcar resultante se almacena en tanques, según se precisa en la autorización.
La operación en la planta se realiza mediante un Sistema de Control Distribuido, de manera que desde la sala de control se puede asegurar un adecuado funcionamiento de la instalación.
El proceso para producir el azúcar líquido parte de azúcar de producción y azúcar almacenado con los que se abastece una tolva que alimenta el proceso de producción.
Éste es transportado por una hélice hasta la jarabera, depósito en el que se disuelve el azúcar con agua caliente a 85 grados centígrados para aumentar su temperatura hasta los 127 grados durante unos segundos y así eliminar la mayor cantidad posible de microorganismos que pudieran estar presentes.
El jarabe resultante se mezcla posteriormente con una suspensión de carbón activo con el objetivo de eliminar el color y esta suspensión de azúcar-carbón se filtra antes de ser enfriado hasta los 32 grados y enviados a tanques exteriores de almacenamiento.
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