La simplificación de la burocracia, clave en la rehabilitación de edificios
La simplificación en los trámites administrativos y la mejora de la comunicación entre los diferentes organismos públicos se postulan como[…]
La simplificación en los trámites administrativos y la mejora de la comunicación entre los diferentes organismos públicos se postulan como las claves para acelerar la rehabilitación de edificios en Aragón.
La mejora en ambos aspectos es una de las propuestas principales que la Mesa por la Rehabilitación de la Edificación y Regeneración Urbana en Aragón le ha trasladado hoy al consejero de Vivienda del Ejecutivo aragonés, José Luis Soro.
Actualmente, muchas administraciones tienen competencias en el ámbito de la rehabilitación de inmuebles y no gozan de una relación fluida, por lo que solucionar este problema es una de las claves para avanzar, ha explicado el presidente de la mesa, Luis Soriano.
Asimismo, ha señalado que los ciudadanos encuentran muchas trabas a la hora de acometer la rehabilitación de los edificios debido a la excesiva burocracia a la que deben hacer frente y a la cantidad de "procedimientos inconexos".
Además, la mesa también ha transmitido al consejero otras propuestas como la creación de un foro de colaboración en el que presentar sus sugerencias y la posibilidad de que entidades financieras concedan créditos puente a los ciudadanos con bajo poder adquisitivo para acometer la rehabilitación de inmuebles.
Serían, según Soriano, medidas que favorecerían la reactivación del sector.
En este sentido, Soriano y Soro han hecho hincapié también en la generación de empleo que supone la rehabilitación de edificios, ya que por cada millón de euros invertido en este sector se generan 20 puestos de trabajo directos.
"Estimamos que deberían invertirse 50 millones de euros en rehabilitación cada año, lo que supone mil puestos de trabajo al año. Con una inversión relativamente pequeña, se crea mucho empleo", ha apuntado el presidente de la mesa.
En cuanto a las obras necesarias para llevar a cabo la rehabilitación de las viviendas, el consejero ha afirmado que la mayoría de las intervenciones se centran en la mejora de la accesibilidad y la eficiencia energética.
Unas necesidades que se traducen eminentemente en la instalación de ascensores y en la reparación de fachadas y cubiertas y que permiten incluso, según Soro, "luchar contra la pobreza energética".
En la actualidad, hay en Aragón 760.000 inmuebles, de los cuales 540.000 se construyeron antes de 1980 y 70.000 son edificios de cuatro o más plantas que no disponen de ascensor.
En esta línea, el consejero ha asegurado que todavía queda "mucho camino por recorrer", ya que es necesario cambiar mucho la cultura pero que es una medida urgente.
Asimismo, se ha referido al nuevo Plan Estatal de Vivienda que sustituirá al actual a partir de 2017 y que todavía hay que elaborar, sobre el que ha dicho que hará falta reorientar algunas políticas.
También ha resaltado que será preciso hacer un esfuerzo presupuestario mayor y ha incidido en la necesidad de tener más capacidad de autogobierno para decidir el destino de las inversiones.
En 2016, las ayudas conjuntas entre la DGA y el Gobierno central destinadas a rehabilitación ascendieron a más de doce millones de euros, entre las ayudas a particulares, las destinas a las Áreas de Regeneración y Renovación Urbana (ARRU) y a la elaboración del Informe de Evaluación de Edificios (IEE).
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