Un testigo dice que siguió recibiendo instrucciones de Urdangarín cuando formalmente ya no estaba en Nóos

El juicio del caso Nóos prosigue este jueves con la declaración de varios testigos, entre ellos, Antonio Ballabriga, director de[…]

El juicio del caso Nóos prosigue este jueves con la declaración de varios testigos, entre ellos, Antonio Ballabriga, director de Responsabilidad y Reputación Corporativa del BBVA. Ballabriga, que ha declarado por videoconferencia, ha confirmado que fue empleado del Instituto Nóos, entre octubre de 2005 y julio de 2007. Fue contratado por Diego Torres, como director en el área de consultoría.

En enero de 2006, Diego Torres e Iñaki Urdangarín le pidieron a Ballabriga que coordinase la oficina del proyecto de los Juegos Europeos, que debían celebrarse ese mismo año en Valencia, si bien finalmente no se llevaron a cabo. Durante el periodo de preparación del proyecto, «hubo problemas de las previsiones de pago», por lo que Ballabriga habló con el colaborador de Nóos, Miguel Zorío, para que se lo comentase a la Generalitat de la Comunidad Valenciana.

El antiguo contable de Nóos, Marco Antonio Tejeiro, se ocupaba de las facturas vinculadas a dicho proyecto, según ha señalado Ballabriga. El testigo ha indicado que si bien Urdangarín se había desvinculado formalmente del Instituto Nóos en marzo de 2006, le dijeron que debería seguir informando al exsocio de Torres sobre todo lo relativo a los Juegos Europeos. Ballabriga ha afirmado que, con posterioridad a dicha fecha, siguió recibiendo instrucciones y órdenes de Urdangarín. Asimismo, el testigo no ha reconocido como reales algunas facturas que Horrach le ha presentado vinculadas a los Juegos Europeos.

Antes de ser empleado del Instituto Nóos, Ballabriga ya trabajaba como «freelance» con dicha entidad a través de una empresa propia que había creado. «Se me pidió que, de manera puntual, facturase a De Goes y Nóos Consultoría Estratégica», ha reconocido a preguntas del fiscal Anticorrupción, Pedro Horrach.

El primer testigo en comparecer, también a través de videoconferencia, ha sido Ferrán Llauradó, antiguo trabajador del Instituto Nóos, entre septiembre de 2005 y mayo de 2006, si bien en realidad fue dado de alta en Aizoon, la mercantil cuya titularidad compartían Urdangarín y Doña Cristina. Llauradó se ocupaba, entre otras funciones, de trabajos de traducción y redacción de textos, incluida la publicación de los libros editados tras los Valencia Summit y los Illes Balears Fórum de 2005.

Llauradó ha confirmado que Torres y Urdangarín «dirigían» el Instituto Nóos. En cuanto al antiguo contable, Marco Antonio Tejeiro, ha dicho que realizaba «labores administrativas y de control». Llauradó solía recibir las órdenes de dos empleados de Nóos, Mario Sorribas e Iván Carballido.

En la jornada de ayer miércoles, el asesor financiero Luis Tejeiro desmontó los argumentos esgrimidos hasta ahora por Torres y por Urdangarín para su defensa. Tejeiro, que declaró en calidad de testigo, confirmó que todas las decisiones relevantes en el entramado de Nóos las tomaban los dos exsocios y que las empresas del grupo tenían trabajadores ficticios. Asimismo, señaló que nunca pasó a la Casa del Rey información de carácter contable o fiscal para su supervisión. Igualmente, dijo que Doña Cristina nunca le dio ninguna instrucción en relación a Aizoon.


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