Haití intenta volver a ser la Perla de las Antillas
Haití está de vuelta en el mapa turístico, o por lo menos lo intenta, y es que, de acuerdo con[…]
Haití está de vuelta en el mapa turístico, o por lo menos lo intenta, y es que, de acuerdo con la Organización Turística del Caribe (CTO, por sus siglas en inglés), ha recibido más de 515.000 en 2015.
Ello supone un incremento del 10,9 por ciento en relación a años anteriores.
Se trata de una cifra que demuestra el paso de gigante dado desde enero de 2010 cuando un potente terremoto asoló el país y lo dejó prácticamente en ruinas y con 200.000 muertos.
Si bien es verdad que no es tampoco la "Perla de las Antillas" tal y como se la conocía en la década de los cincuenta, hoy por hoy Haití comienza muy lentamente a deshacerse de la imagen negra que tenía durante la dictadura de Francois "Papa Doc" Duvalier y su hijo Jean Claude "Baby Doc" y aspira a volver a serlo.
Ahora, la inestabilidad política podría volver a traer nubarrones grises al país más pobre de América.
A esa nueva ola de turistas ha contribuido, según explica en declaraciones a EFE, Samuel Dameus, director de comunicación del Ministerio de Turismo, la creación de una escuela de formación para servicios relacionados con el turismo y la construcción de hoteles con estándar internacional, algo que hace unos años eran inexistentes.
Actualmente el país es capaz de ofrecer 5.000 habitaciones de estándar internacional, indica, a lo que hay que unir el aumento de la inversión en turismo por parte del sector privado.
"Justo después del terremoto no teníamos capacidad para recibir mucha personas, hoy sí. Tenemos muchos proyectos en construcción para seguir mejorando y avanzar hacia el desarrollo del sector turístico en Haití", explica, aunque reconoce que aún hay mucho trabajo por hacer en el terreno de las infraestructuras y servicios.
Los avances, sin embargo, son un hecho.
Al incremento de la infraestructura hotelera hay que unir el hecho de que la ciudad de Cabo Haitiano, donde se encuentra la Ciudadela Laferrière, la fortaleza más grande de toda América y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, cuenta con un nuevo aeropuerto internacional.
También hay que tener en cuenta la apertura de oficinas turísticas del ejecutivo haitiano en el Reino Unido y la vecina República Dominicana -y en el futuro en Estados Unidos-, o la remodelación del aeropuerto internacional de Puerto Príncipe, cuya pista y edificio central se quebró con el temblor.
Además, el año pasado el país apareció en varias listas de revistas y publicaciones del sector como destino a visitar.
Otro de los factores que ha ayudado a este leve despegue es el norteño puerto de Labadee, alquilado por una compañía de cruceros hasta 2050 y que deberá además pagar anualmente unos trece dólares (11,7 euros) por turista que llega allí al Gobierno haitiano.
Pero varias protestas de la oposición durante la crisis política del país vivida en enero forzaron a cancelar la escala de sus cruceros durante tres días, una muestra de lo que la inseguridad política es capaz de lograr y echar por tierra.
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