La CE propone cooperación regional para prevenir y responder a crisis de gas
La CE propuso hoy pasar de un enfoque nacional a uno regional y solidario para la cooperación entre los Estados[…]
La CE propuso hoy pasar de un enfoque nacional a uno regional y solidario para la cooperación entre los Estados miembros a la hora de prevenir y hacer frente a crisis gasísticas, como una interrupción del suministro por parte de Rusia.
España se integraría en el denominado grupo "Norte-Sur de Europa occidental", formado además por Bélgica, Francia, Luxemburgo, Holanda y Portugal, según consta en la propuesta de la Comisión Europea (CE), que ha definido siete regiones más Chipre y Malta.
"Las pruebas de resistencia de 2014 han revelado que somos todavía demasiado vulnerables a interrupciones del suministro de gas, y eso se suma que por décimo año consecutivo la UE ha tenido que importar más de la mitad de la energía que consumió en 2014 y a las tensiones políticas en nuestras fronteras", dijo el comisario de Acción por el Clima y Energía, Miguel Arias Cañete.
Recalcó que lo que se ha observado en los últimos años "es que las políticas nacionales no siempre tienen en cuenta la situación de la seguridad del suministro de sus vecinos".
La UE tampoco tiene siempre adecuadamente en cuenta los riesgos externos y la "insuficiente transparencia" de contratos comerciales dificulta la introducción de medidas preventivas y de abastecimiento eficaces y una rápida reacción ante una crisis de suministro de gas.
Por ello, la CE pretende ser "notificada automáticamente" de contratos comerciales de gas de más de un año de duración si la cuota de mercado es lo suficientemente importante para ser relevante para la seguridad del suministro de gas, en concreto del 40 %.
Por primera vez la CE "introduce el principio de la solidaridad y cooperación regional en la legislación para prevenir y mitigar futuras crisis", dijo Arias Cañete.
La propuesta de la CE prevé que en una crisis importante, en última instancia, los países vecinos ayuden a garantizar el suministro de gas a hogares y servicios sociales esenciales, tales como los sanitarios o de seguridad.
"En la práctica eso significa que los países tendrán que dar prioridad a consumidores protegidos en los países vecinos ante los clientes no protegidos en casa", recalcó el comisario.
También implica que los planes de prevención y de emergencia tendrán que elaborarse a nivel regional, de manera que se basarán en una evaluación "rigurosa de los riesgos comunes", dijo.
Los planes de prevención y emergencia regionales tendrán que ser actualizados cada cuatro años con modelos comunes, deben detallar arreglos técnicos, jurídicos y financieros para aplicar el principio de la solidaridad e incluirlos en los planes de emergencia.
Igualmente los países agrupados deben decidir sobre la construcción de una capacidad bidireccional (flujo revertido) en cada punto de interconexión fronterizo e implicar a los países potencialmente afectados a lo largo del corredor de suministro.
En caso de una crisis habrá un enfoque de tres niveles que implicaría primero la actuación de las compañías y de la industria de gas natural relevantes, después de los Estados miembros a nivel nacional o regional, y por último a la UE.
Cuando el mercado ya no pueda lidiar por si mismo con una interrupción de gas, se activarán las medidas contempladas en los planes de emergencia y como último recurso, si la situación se deteriora hasta tal punto que están en peligro servicios sociales y de seguridad esenciales, se aplicará el principio de solidaridad.
En caso de una emergencia regional, la CE garantizará el intercambio de información, convocará reuniones del Grupo de Coordinación del Gas o un grupo de gestión de crisis, además de coordinar acciones con respecto a los países de fuera de la UE.