Ceuta busca medidas para evitar que el Estrecho asfixie al turismo
Los escasos 14,4 kilómetros o 7,8 millas náuticas que separan las costas de Algeciras (Cádiz) y Ceuta son una barrera[…]
Los escasos 14,4 kilómetros o 7,8 millas náuticas que separan las costas de Algeciras (Cádiz) y Ceuta son una barrera marítima que el Gobierno ceutí quiere que no sea insalvable y "asfixie" la llegada de turistas desde la península.
Después de tantos años buscando alternativas para que las tarifas marítimas no fueran un lastre para la economía de la ciudad, finalmente el Gobierno autonómico que preside Juan Jesús Vivas (PP) ha decidido llevar a cabo varias iniciativas para propiciar una bajada de los precios.
Según han informado a Efe fuentes del sector de las agencias de viaje, un residente en Ceuta paga 16 euros por trayecto mientras que el no residente tiene que abonar 36 euros, que asciende a los 90 para los residentes y 175 para los no residentes sin van con coche.
El Gobierno de la ciudad autónoma de Ceuta está recabando informes de distintos organismos y trabajando en varias líneas de actuación respecto a la situación en la que se encuentra el transporte marítimo, según han dicho a Efe fuentes del área de Turismo.
El presidente de la Ciudad está en permanente contacto con el Ministerio de Fomento, con el que se está abordando el ámbito regulador al entender que el mercado marítimo no está funcionando, no hay precios aceptables, hay un bajísimo nivel de ocupación y un excesivo número de rotaciones.
En esta línea marítima operan las navieras Balearia, con diez rotaciones al día, FRS, con cinco rotaciones, y Acciona Trasmediterránea, con cuatro viajes de ida y vuelta en cada jornada.
El Gobierno ceutí ha planteado algunas alternativas a la Secretaría General de Transportes y a la Comisión Nacional de la Competencia y ha recordado que a finales de 2016 vence el contrato de la línea de interés público actualmente adjudicado a Balearia.
Ante el Ministerio de Fomento, el Gobierno ceutí ya ha manifestado su opinión sobre la futura licitación, especialmente en el establecimiento de tarifas máximas.
Ceuta ha expuesto dos posibilidades: la intervención directa de la Ciudad Autónoma en el mercado, a través de una sociedad participada, para lo cual también se han recabado informes; y medidas puntuales para beneficiar a determinados colectivos de no residentes.
En este caso, se ha planteado un cheque compra para propiciar la llegada de viajeros peninsulares y la tarjeta VIP para personas con vínculos afectivos y familiares en Ceuta.
El Ejecutivo ceutí también ha anunciado que hay promotores que estarían dispuestos a operar en la línea del Estrecho.
Un informe elaborado en su día por el desaparecido Consejo Económico y Social (CES) de Ceuta determinó que la línea marítima entre los puertos de Ceuta y Algeciras es la más cara del mundo por milla náutica recorrida.
El CES advertía en dicho informe de que el transporte marítimo encarece entre un 20 y un 25 por ciento el precio de las mercancías que llegan a la ciudad.
En esta línea la naviera más antigua es Acciona Trasmediterránea, ya que Balearia inició sus viajes en el 2006 mientras que el 19 de julio de 2008 lo hizo la compañía naviera Ferrys Rápidos del Sur (FRS), con sede en Tarifa (Cádiz).
Las navieras utilizan buques de alta velocidad que enlazan las dos orillas en unos 35 minutos así como también se emplea un ferry convencional -que tarda unos 75 minutos-, sobre todo en casos de fuerte temporal de levante.
Así pues, Ceuta está sondeando el mercado y a las instituciones para que el Estrecho de Gibraltar no sea un impedimento para la llegada de turistas. ¿Será esta vez la definitiva?. El tiempo y los resultados lo dirán.
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