Bancos y ampliaciones de capital ¿Quién da la vez?
El viernes saltó la noticia en Alemania, donde el gigante Deutsche podría estar preparando una ampliación de capital por importe[…]
El viernes saltó la noticia en Alemania, donde el gigante Deutsche podría estar preparando una ampliación de capital por importe aproximado de unos 9.000 millones de euros. Todo, para cumplir con los requisitos de la nueva normativa Basilea III. A falta de un desmentido, los inversores premiaron a la entidad germana con caídas del 5%, señal inequívoca de que estos planes no gustan.
¿Quién podría ser el próximo en pedir dinero al mercado? Es la cuestión más evidente, la pregunta del millón. Teniendo en cuenta que la nueva regulación va a establecer un ratio mínimo de Tier 1 de entre el 7% y el 7,5%, parece razonable ver qué entidades están en estos porcentajes teniendo en cuenta el peor de los escenarios, el que incluye un shock soberano.
Así, y según los test de estrés publicados por el Banco de España, en nuestro país estarían Sabadell (7,2%), Bankinter, (6,8%), Espiga - la SIP de Caja Duero y Caja España- (5,6%), Banca Cívica (4,7%), Ibercaja (6,7%), Pastor (6%), CajaSol (6%), Unnim (4,5%), Caja Círculo Católico (6,1%), Guipuzcoano (6,1%), Caja de Onteniente (6,6%), Júpiter, la SIP de Caja Madrid (6,3%), Popular (7%), Diada (3,9%) y Breogán (7,2%).
Todos estos porcentajes se refieren al peor de los escenarios, el que incluye un 'shock' soberano. Está por ver y por demostrar que esta perturbación vaya a ocurrir. Por tanto, no se puede inferir que alguna de las entidades de la anterior lista tenga la necesidad imperiosa de ampliar capital.
Lo que sí es cierto es que, conocidas las disposiciones de Basilea III, muchos equipos directivos querrán tener sus ratios Tier 1 muy bien aseados para salir mejor en la foto. Y ahí si que cabe la posibilidad de que -voluntariamente- alguna entidad decida acudir al mercado.
Claro, la otra cuestión es hasta que punto pueden tener éxito eventuales ampliaciones de capital, dado el actual contexto de creciente y renovada incertidumbre que existe sobre la banca europea. Sobre todo después de que 'The Wall Street Journal' sembrara las dudas sobre posibles maquillajes en los test de estrés. Que por otro lado es de donde salen los porcentajes anteriores. Los directivos de la banca tendrán que hilar muy fino entre sus deseos de 'aparentar' y las posibilidades reales de hacerlo.