Renault, en punto muerto también en Bolsa
El escándalo que ha protagonizado el director de Formula 1 de Renault, Flavio Briatore, ha ocupado las portadas de los[…]
El escándalo que ha protagonizado el director de Formula 1 de Renault, Flavio Briatore, ha ocupado las portadas de los principales rotativos de la prensa mundial. Pero no es el principal problema al que se enfrentan sus administradores. 2008 fue un mal ejercicio bursátil. A pesar de que la compañía logró salvar los muebles con un beneficio de 599 millones de euros, sus títulos fueron los que más cayeron en el CAC 40, con un descenso del 80%.
En 2009, las cosas no pintan mejor. La supresión del dividendo (tras recibir ayudas públicas de 3.000 millones) ha alejado a los inversores particulares. Y, ahora, la compañía francesa dejará paso en el índice europeo Eurostoxx 50 a la cervecera Anheuser Busch InBev. Entre tanto, las matriculaciones de la compañía han bajado un 11%. Un ratio reconfortante si lo comparamos con el 40% que se registró en 2008, en los peores momentos de la crisis económica.
Pero, las últimas declaraciones del ministro de Industria galo anunciando el final de las ayudas a las compras de coches nuevos ha despertado la desconfianza de los accionistas de la compañía, actualmente en manos de inversores institucionales. Además, los expertos no ven mucho recorrido a su apuesta por los coches eléctricos.
A la compañía le esperan momentos difíciles más allá de los circuitos de F1. La curva de cotización del fabricante de automóviles nacionalizado tras la segunda guerra mundial atraviesa lo que los analistas llaman "el valle de la muerte".