Más leña para la hoguera de Sos Cuétara
Como los accionistas minoritarios de Grupo Sos tenían tantos motivos para estar contentos con el consejo de administración de la[…]
Como los accionistas minoritarios de Grupo Sos tenían tantos motivos para estar contentos con el consejo de administración de la compañía (hasta el miércoles estudiaban la posibilidad de demandar a todos sus miembros y no sólo a los hermanos Salazar, como responsables por acción u omisión en el préstamo que se hicieron los dos hermanos), la extraña subida de las acciones el pasado martes les ha dejado aún más con la mosca detrás de la oreja.
Hoy ha pasado una semana y no se trata de que no quieran que sus acciones suban, sobre todo teniendo en cuenta las minusvalías que acumulan en el año (más del 60%). Se trata de que hay razones para pensar que pudo haber un caso de información privilegiada.
Según recogía la prensa económica, la oferta del fondo de inversión estadounidense Overture estaba en la mesa del consejo de administración el viernes. Ese día, las acciones de Sos bajaron un 6% con un volumen de 994.671 títulos. El lunes, el mercado sigue desconociendo la noticia y el valor perdió otro 4,6% con un volumen mayor, de 1.036.111 títulos. El Ibex Médium Cap pierde un 1,3%.
Sin embargo, algo pasó en Sos el martes 16. Sin conocerse publicamente la oferta del fondo estadounidense, el Médium Cap sube un 1%... y Sos se dispara un 16,6% con un volumen de 1.969.845 acciones. Al día siguiente, miércoles, la prensa publica la noticia, el valor se rervaloriza un 11% y negocia 3.299.355 títulos con el mercado un 2,3% a la baja. La idea es que alguien sabía algo el martes que le invitó a ir contra la tendencia del mercado.
El día 16 de junio, el broker de Banco Santander en Valencia es comprador neto de 320.165 acciones, mientras que Cheuvreux Madrid acumula 168.400 acciones de Grupo Sos. Cuando el miércoles 17, se produce la noticia y el tirón del valor, Cheuvreux Madrid compra otros 149.846 títulos, pero la sociedad de valores de Santander sólo adquiere 39.715 títulos. Parece que la gestora ya había comprado lo que tenía que comprar el martes y el miércoles apenas se dejó ver.
El caso es que algún inversor sabía que el miércoles habría noticias positivas en el valor y decidió no esperar. Ahora, si la CNMV descubre quién compró (o para quién) los accionistas de Sos se llevarán otra alegría. Con la que les está cayendo encima y tienen que ver cómo alguien saca beneficio sin que les llegue a ellos.
Por supuesto, la compañía ni confirmó ni desmintió el mismo miércoles que existiera una oferta concreta de ese fondo, pero la duda sobre una posible información privilegiada ahí queda.