20 consejos para los periódicos en época de crisis (Parte I)
Aunque me suelo centrar en los nuevos medios, últimamente he estado en contacto con varios editores de prensa y me ha parecido oportuno responder a una pregunta varia veces formulada "¿Qué conviene hacer en estos momentos de crisis?" De mis trabajos con la prensa en Europa occidental y del Este, así como con las dos Américas y alguna incursión en el mundo árabe, destilo en este blog 20 recomendaciones especialmente adaptadas al momento presente y que he dividido en dos posts dada su dimensión. No pretenden ser exhaustivas sino que cubren aquellas actuaciones que, en mi opinión, se suelen quedar en el tintero.
Ante una coyuntura económica tan desafiante interesa tener claros algunos conceptos fundamentales para evitar dar manotazos y desperdiciar las oportunidades que toda crisis ofrece. Como concluía en un post anterior, "las crisis tienen una función en la vida de las empresas y los mercados. Está claro que, entre otras cosas, sirven para replantear proyectos, estrategias e importantes reducciones de costes, pero también para poner en marcha tácticas nuevas que nos serán muy útiles una vez el sol vuelva a brillar. Y una crisis es demasiado cara y escasa como para desaprovecharla".
1. No deje que la crisis pilote su proyecto
Los "pilotos de tormenta" se distinguen porque a diferencia del novato que va reaccionando a los acontecimientos, antes han vivido situaciones similares y siendo capaces de detectar patrones comunes adelantan respuestas válidas. Saben adaptarse a las malas olas, sin perder de vista el objetivo que se han marcado. Muchos diarios en épocas de crisis son meramente reactivos y desperdician el gran potencial de las crisis.
2. Reduzca gastos agresivamente
Si hace años que intenta reducir sus costes y siempre ha tenido que avanzar con timidez, ahora es el momento de eliminar esa grasa que todo negocio tiende a generar. Debe hacerlo por dos razones: si Vd. no reduce los costes ahora, al final de la crisis estará mucho peor que los que han aprovechado la coyuntura; además, si en el caso de los RRHH no es Vd. el que toma la iniciativa, se le irán yendo los mejores y se quedará con "peso muerto" incapaz de trasportar su negocio al futuro.
3. No sea reactivo
No tome las decisiones por lo que ya ha sucedido. Proyecte el descenso de ingresos durante los próximos seis meses y ajuste sus gastos a ese nuevo escenario. De lo contrario siempre llegará tarde y los acontecimientos podrán con Vd.
4. Renegócielo todo
Sus proveedores saben que lo está pasando mal y no querrán perderle ahora. Si alquila locales pida una bajada del 25%, si su distribución incluye rutas que ya no tienen sentido, reorganícelas ahora. Si los camiones o furgonetas no transportan suficientes kg por condicionantes sindicales, abórdelo; hable con sus papeleros y consiga bajadas de precio o mejor financiación. Otros lo están haciendo. Revea el coste de todos sus insumos o bienes necesarios para la producción, incluidos tinta, coste de telefonía, conectividad...TODO, absolutamente todo. Tanto con proveedores internos como internamente. Hay demasiadas concesiones que se hicieron a los sindicatos que ya no tienen sentido y que destruyen valor. Ahora toca convertir al sentido común en el más común de los sentidos.
Hablando de distribución, gestione el punto de venta. Muchos diarios no lo hacen porque piensan que es trabajo de la distribuidora. Error! La gestión del punto de venta afecta al posicionamiento y la exposición del diario en la calle, a la relación con los kiosqueros, a la identificación de problemas o áreas de mejora. Entre las personas que "sobran" seleccione una con facilidad de trato y ordenada que realice este trabajo. Debe supervisarle alguien que crea en ello y que esté dispuesto a utilizar los inputs.
5. Pierda menos tiempo (y dinero) en su rotativa
No es su "core business" y sólo puede alejarle de él. Si no la tiene, bien. Si ya la tiene, no piense en invertir en una. Asóciese con competidores para reducir su inversión o, mejor, subcontrate la impresión. Son hierros que ya no suponen una barrera de entrada y a cambio entrañan una doble distracción: por menor atención de los gestores hacia lo realmente estratégico, y porque se distraen fondos de la empresa a actividades no estratégicas existiendo tantas otras necesidades de inversión para construir puentes al futuro.
6. Tenga a mano su Visión de Futuro o venda el diario
Cualquier decisión que tome debe ser parte de un proyecto mayor, lo que evitará que dé manotazos de ahogado. El manido "Plan Estratégico" nos contamina por el uso que hemos hecho de él muchas veces. Le recomiendo que se centre en la Visión de Futuro de su negocio. No debe ser algo improvisado sino el resultado de haber asistido a conferencias, de haber visitado los mejores ejemplos por el mundo, de horas de lectura de los blogueros mejor informados, de conversaciones con consultores especializados...y debe constituir un trabajo en equipo, compartido con las personas de talento de su empresa. Crisis y futuro pueden parecer un oxímoron, pero no lo son en absoluto. Si no consigue tener una clara visión de futuro, venda el diario, porque acabará siendo un pasivo costoso.
7. Traduzca su visión de futuro en roles que el diario debe satisfacer
Como cualquier objeto de consumo, el diario deberá aspirar a satisfacer ciertos roles en su comunidad. En el caso de la prensa más limitada geográficamente, la local-regional, descubra qué papeles, qué funciones debe desempeñar su empresa a futuro. Hágalo con imaginación, analizando su posicionamiento actual, las experiencias de otros diarios, los huecos del mercado y sus capacidades...etc. Al final se tratará de un ambicioso proyecto que le obligará a visualizar esos roles, imaginar las nuevas relaciones en las que se irá centrando gracias a su visión, su equipo humano y las competencias que irá desempeñando. Si el único rol a futuro consiste en el desarrollo de las noticias, "game over". (Este punto requiere más desarrollo pero no constituye el objetivo del presente post).
8. Haga el mapa de los puestos clave
Antes de llevar a cabo una enérgica reducción de costes, analice cuáles son los puestos clave que necesita cada una de las áreas, redacción incluida. Me refiero a cajas en blanco, sin nombres. Si esos puestos están cubiertos por buenos profesionales, hágales saber que cuenta con ellos. Si no están, asegúrese de colocar a profesionales potentes en los puestos claves. Antes, la inercia podía ayudarle, pero ahora necesita de "cabezas tractoras" que arrastren a los demás. Haga el mapa de talento con la cabeza fría y las circunstancias tranquilas. Le ayudará a evitar fuga de talento.
9. Ofrezca formación a la gente con la que se quede
La formación indiscriminada a personas que realmente no lo desean es cara, sirve de poco y roba tiempo. Cuando ya tenga la visión y "compradores" para las líneas principales de actuación, dé la formación adecuada para que su tripulación pueda navegar en las movidas aguas que nos esperan. No todos pondrán en marcha lo aprendido, pero confíe en el efecto punta de lanza. Además, el efecto psicológico será positivo ya que el mensaje lanzado no será que Vd. está sólo reduciendo costes, sino que lo está haciendo para abordar a fondo los retos de la empresa. Hay muchas fuentes de formación, incluso en internet. Intente NewsU.org o cualquiera de las alternativas para ir abriendo apetito.
10. En redacción, revise el ratio producción propia versus producción de terceros
La organización del trabajo en su periódico se hizo por muchas razones algunas de las cuales han perdido vigencia. Dependiendo del tipo de diario (local, regional, nacional) y de otros factores, hay parámetros que siguen siendo razonables y otros que ya no lo son. En muchas ocasiones visito diarios que no deberían escribir tantas páginas sobre temas que se pueden hallar en otros medios y con mejor calidad, sino que debieran comprar ese contenido. Siempre habrá argumentos para no hacerlo y defender la elaboración propia, pero en muchos casos sólo añade coste y no ofrece un producto mejor. Si no se trata de contenidos de su territorio, deberá haber siempre una razón clara para que el diario los elabore. La costumbre o inercia no son respuestas válidas porque todo coste debe ofrecer una contrapartida.