¿Cuánto tiempo podrá aguantar Díaz Ferrán en la CEOE?
Decía José María Cuevas al referirse a las críticas que recibía, de vez en cuando, por no ser un empresario[…]
Decía José María Cuevas al referirse a las críticas que recibía, de vez en cuando, por no ser un empresario al uso, sino un simple ejecutivo empresarial: "No saben lo que dicen. El día que esté aquí un empresario como el que parecen echar de menos, la CEOE se encontrará con más problemas que nunca. Porque ese empresario se sentirá con las manos cogidas en muchos asuntos". Hombre clarividente, entre otras muchas cosas, el anterior presidente de la CEOE se había adelantado a los acontecimientos que están convirtiendo estos días en protagonista a Gerardo Díaz Ferrán.
La difícil situación en la que se encuentra el grupo Marsans, de la que es copropietario el actual presidente de la CEOE, le obligó hace unos días a pedir el apoyo y reconocimiento del consejo de la Confederación de Empresarios. Sin embargo, la inmovilización de cinco aviones de Air Comet, compañía perteneciente al Grupo Marsans, amenaza en convertir lo que empezó siendo un problema financiero, no sólo en un conflicto laboral sino, lo que es peor, en un problema social con cientos de viajeros abandonados en los aeropuertos en las vísperas de la Nochebuena.
En medio del oportunismo de algunos representantes políticos que han empezado ya a criticarle, los problemas de Díaz Ferrán precisan algo más que un comprador o un banco. Van a necesitar muy probablemente de acuerdos con el Gobierno para resolver la situación de esos usuarios abandonados. Y es fácil que en las negociaciones de esos acuerdos alguien recuerde aquel micrófono abierto que permitió escuchar su preferencia por Esperanza Aguirre ante el actual presidente de Gobierno. También esa actitud que el ministro de Trabajo considera poco proclive al acuerdo con los sindicatos.
Díaz Ferrán no lo tiene fácil para aguantar mucho tiempo al frente de la CEOE en las actuales circunstancias, por mucho que cuente con la solidaridad de su junta directiva y comité ejecutivo. El victivismo al que se aferra para justificar porqué no dimite no es propio del mundo empresarial, que sabe de los riesgos de ser emprendedor sin necesidad de experimentarlos. Como decía un portavoz de la CEOE, a Díaz Ferrán "hay que dejarle trabajar". Para dejarle trabajar en lo que ahora más le interesa, la salvación de su empresa, sería preciso, probablemente, que se quitara el lastre de la CEOE.