Y Merrill Lynch tenía razón
Han pasado tan sólo tres semanas. El banco de inversión estadounidense Merrill Lynch había recibido en este corto espacio de[…]
Han pasado tan sólo tres semanas. El banco de inversión estadounidense Merrill Lynch había recibido en este corto espacio de tiempo todo tipo de críticas por publicar el pasado 20 de octubre un informe en el alertaba sobre las necesidades de capital adicional por parte de los bancos europeos, entre los que incluía al Santander y el BBVA.
Le llamaron "informe incendiario", le acusaron de "poner en marcha el ventilador" de no tener "credibilidad" para elaborar un informe de estas características... hasta el consejo delegado del Santander, Alfredo Sáenz, afirmó públicamente que el banco no necesitaba hacer ampliación de capital alguna... pero Merrill Lynch tenía razón. Es más, hasta se quedó corto en su informe. Estimaba en 6.600 millones de euros las necesidades del Santander, pero la ampliación de capital del banco presidido por Emilio Botín se eleva hasta 7.200 millones. Y se puede vestir la medida como se quiera, que si es beneficiosa para los accionistas, que si les dará una elevada rentabilidad, bla, bla, bla...
Pero los hechos están ahí. El baile ha comenzado en la banca española.