Que miedo da la n...

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se reúne por tercera vez con los presidentes de los bancos para[…]

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se reúne por tercera vez con los presidentes de los bancos para pedir que concedan crédito, para que el dinero siga fluyendo por la economía. El Ejecutivo quiere transmitirles a las entidades financieras que el dinero público que les está inyectando debe llegar a la economía. Y es que, en las cuatro subastas que ya ha realizado el Fondo de Adquisición de Activos Financieros, los bancos han obtenido liquidez por importe de 19.342 millones de euros. Esta cantidad llegará a los 30.000 millones de euros, según su primer presupuesto, aunque podría alcanzar los 50.000 millones de euros.


Si ese dinero aún no circula por la economía, si aún no llega a particulares y empresas, ¿qué están haciendo los bancos con esa liquidez? ¿Reforzar sus provisiones para compensar su problema de solvencia, es decir, el fuerte incremento que está produciéndose en su tasa de morosidad? De otra manera, tendrían que acudir, aún más, porque ya lo están haciendo, a sus beneficios para dotarlas, y éstos tienen un límite. Las entidades financieras están utilizando esas inyecciones de liquidez para reforzar su capital o para que éste no se vea mermado y no están sirviendo a la filosofía que las idearon: hacer que el dinero circule por la economía.


Antes o después, el problema de solvencia que sufre la banca española llegará a afectar a su capital. En otros países, los activos tóxicos ya están mermando sus capitales. En definitiva, por una u otra razón, el sistema financiero mundial necesita recapitalizarse. Y, en el contexto en el que nos encontramos, sólo los Estados parecen dispuestos a hacerlo. En España, se inyecta liquidez. En Estados Unidos, los planes del nuevo Ejecutivo pasan por la creación de un "banco malo" para liberar a las entidades financieras de sus activos tóxicos. En Alemania, Merkel propone la creación de "bancos malos" particulares, uno por cada entidad privada que quiera limpiar sus cuentas, que obtendrían garantías estatales. Todos los bancos son ya, de facto, dependientes de los Estados. ¿Por qué los gobiernos no se dejan de contorsiones y aplican la solución más obvia? Ésta se llama "nacionalización". El Estado recapitaliza el banco, entra en su consejo y en la toma de decisiones. Entre esas decisiones podría estar, por ejemplo, la de abrir el grifo del crédito...

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